Modelos de la NOAA proyectan con una certeza casi inédita un fenómeno de categoría «muy fuerte» para la primavera y el verano 2026/2027. Cuáles son las zonas en riesgo extremo por lluvias extraordinarias e inundaciones.
Los principales centros meteorológicos del planeta han encendido las luces rojas. Las proyecciones climáticas más recientes confirman lo que muchos especialistas temían: el fenómeno de El Niño que se desarrollará durante la primavera y el verano 2026/2027 se perfila para ser uno de los más devastadores de las últimas décadas, con el potencial de impactar de lleno sobre la infraestructura, el campo y la vida de millones de argentinos.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las condiciones del sistema ENOS ya han entrado de lleno en su fase cálida, con una probabilidad cercana al 100% de que el evento se consolide de forma continua. La Administración Océanica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) proyecta que el fenómeno cobrará aún más fuerza hacia el cierre del año.
Los números del fenómeno: un consenso que asusta
Lo que más preocupa a la comunidad científica no es solo la fuerza del evento, sino el inédito grado de coincidencia entre los modelos de pronóstico. El sistema experimental SPEAR de la NOAA arrojó un dato contundente: los 30 escenarios analizados coinciden en que este episodio competirá directamente con los eventos más severos registrados en los últimos 100 años.
«El Centro de Predicción Climática proyecta un 81% de probabilidades de que El Niño alcance la categoría de ‘muy fuerte’ entre octubre y diciembre de 2026, con anomalías de temperatura en el Océano Pacífico superiores a los +2 °C, un umbral reservado solo para las mayores crisis climáticas de la historia.»
| Indicador Clave | Proyección / Dato | Impacto Esperado |
| Probabilidad de permanencia | 97% hasta primavera 2027 | Evento prolongado en el tiempo |
| Intensidad «Muy Fuerte» | 81% entre oct y dic 2026 | Riesgo alto de tormentas severas |
| Anomalía Niño 3.4 | +2,0 °C en el pico | Temperaturas oceánicas en valores críticos |
Las zonas rojas del mapa argentino
El impacto no será homogéneo, pero las regiones centrales y del noreste se llevarán la peor parte. Los pronósticos prevén precipitaciones acumuladas muy por encima de lo normal en:
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Litoral y Noreste: Corrientes, Misiones, Entre Ríos y Santa Fe.
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Centro y Pampa Húmeda: Córdoba, el norte de Buenos Aires y la región pampeana.
Asimismo, existe máxima preocupación por el caudal de los grandes ríos de la cuenca del Plata. Se esperan crecidas históricas en los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, lo que pondrá a prueba las defensas urbanas de las localidades ribereñas.
El sector agropecuario: entre el alivio y el desastre
Para el campo argentino, este escenario representa una moneda en el aire. Si bien la llegada de precipitaciones permitirá recargar los perfiles de suelo tras períodos de sequía, el riesgo de un exceso hídrico es alto: anegamiento de campos, imposibilidad de cosechar o sembrar en término y un incremento drástico de enfermedades en los cultivos.
Frente a este escenario, provincias y municipios de todo el país ya comenzaron a desempolvar y actualizar sus planes de contingencia para mitigar los daños de un fenómeno que promete marcar un antes y un después en el registro climático reciente.





