Un operativo de urgencia de la Justicia porteña permitió rescatar a los adultos mayores alojados en la residencia. Los abuelitos sufrían gritos, desatención nocturna y graves deficiencias edilicias. La responsable fue imputada por abandono de persona.
BUENOS AIRES — Una dramática situación de abandono e impunidad llegó a su fin en el barrio porteño de Almagro. La Justicia ordenó el allanamiento y la clausura inmediata de una residencia para adultos mayores tras constatar que los abuelos alojados allí padecían condiciones inhumanas: desnutrición, maltrato verbal constante y absoluta falta de asistencia médica.
El operativo de urgencia fue solicitado por el fiscal Juan Cruz Artico, a cargo de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 25, luego de recibir un lapidario informe del Programa Proteger del Gobierno de la Ciudad.
Durante una inspección sorpresiva y reservada, los inspectores escucharon testimonios desgarradores de los propios residentes. El caso más alarmante fue el de una anciana con extrema delgadez, quien suplicó por comida al revelar que su alimentación diaria se reducía casi exclusivamente a café con leche y pan.
Un cuadro sistemático de crueldad y abandono
Las entrevistas confidenciales destaparon una trama de abusos cotidianos por parte del personal a cargo de la atención. Según consta en la causa judicial, los abuelos eran víctimas de gritos, hostilidad y maltratos verbales, además de quedar completamente desamparados durante las noches.
Entre las irregularidades más graves detectadas por las autoridades se destacan:
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Nutrición deficiente: No se respetaban las dietas médicas prescriptas para las patologías de los residentes.
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Abandono nocturno: Ausencia total de personal para asistir a los ancianos ante cualquier emergencia durante la noche.
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Falta de profesionales: Ausencia de actividades terapéuticas y seguimiento médico acorde a la edad y necesidades de los alojados.
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Peligro edilicio y sanitario: La Agencia Gubernamental de Control (AGC) y la UERYREG clausuraron el lugar tras detectar graves fallas de higiene y desinfección.
«Los residentes manifestaron ser víctimas de maltratos reiterados que comprometían gravemente su integridad física, psíquica y su dignidad humana», confirmaron fuentes judiciales.




