A pesar del alto costo de las cuotas, la matrícula sigue en aumento, provocando aulas con más de 40 estudiantes. El sindicato SADOP denuncia la precariedad laboral docente y la falta de inversión de las instituciones.
La educación privada en la provincia de Chubut atraviesa una situación paradójica: mientras la crisis económica golpea con fuerza, la cantidad de alumnos en las escuelas privadas no para de crecer. Esta sobrepoblación en las aulas ha encendido las alarmas en el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), que advierte sobre las consecuencias de este fenómeno.
«Hay aulas superpobladas, con más de 40 estudiantes por clase, especialmente en instituciones grandes que abarcan todos los niveles. En Trelew y en Comodoro Rivadavia la situación es alarmante», aseguró Mónica Balmaceda, secretaria general de SADOP. Según el sindicato, muchas familias, aunque endeudadas por el alto costo de las cuotas, eligen la educación privada buscando estabilidad pedagógica, menor conflictividad gremial y propuestas educativas más amplias.
Balmaceda cuestionó el modelo económico de muchas de estas instituciones, que incluso reciben subsidios del Estado provincial. Mientras cobran cuotas mensuales que superan los $80.000, los colegios se resisten a mejorar los salarios de los docentes, lo que genera un desequilibrio. Además, la dirigente sindical denunció la existencia de precariedad laboral, especialmente en los institutos de formación docente, donde estudiantes son contratados de manera informal y «en cuanto pueden, los despiden».
El panorama, según SADOP, es de saturación: aulas llenas, familias endeudadas, docentes con bajos sueldos y jóvenes sin derechos laborales. Balmaceda concluyó que «todo esto ocurre mientras las instituciones siguen cobrando cuotas elevadas», una dinámica que pone en riesgo la calidad educativa y el bienestar de la comunidad escolar en general.





