Radio del Sur 97.1 dialogó con Sebastián Aguirre, de la Cámara de Comercio de Comodoro Rivadavia, quien expresó su preocupación por la situación económica de la ciudad, marcada por una significativa caída en las ventas y un aumento del endeudamiento empresarial.
Aguirre analizó la situación del sector comercial tras el Día del Padre, donde se registró una baja del 1,7% en las ventas respecto al 2024, según el informe publicado por CAME, aunque con variaciones entre rubros. Mientras las ventas de telefonía y electrónica subieron entre un 10% y un 12%, otros sectores sufrieron fuertes caídas.
El presidente de la Cámara de Comercio atribuyó la baja en las ventas a una recesión prolongada, afirmando que la situación no se revertirá en el corto plazo. Si bien se implementaron estrategias como ofertas y planes de pago para incentivar el consumo, la realidad es que la capacidad adquisitiva de la población es limitada. Para Aguirre, «el repunte será lento y prolongado, sin un rebote significativo a corto plazo», y advirtió sobre la posibilidad de cierres de comercios en Comodoro Rivadavia.
En cuanto al empleo, estimó una pérdida de entre 500 y 600 puestos de trabajo en el sector comercial en el último año, sobre casi 16.000 empleados registrados. Señaló que, «si bien hubo una rotación de comercios, con algunos cerrando y otros abriendo, la situación general es preocupante».
La actividad económica de Comodoro Rivadavia se ve afectada por la desaceleración del sector petrolero, con la pérdida de IPCEF como buque insignia.
«La realidad es que la actividad de económica está buscando readecuarse a la nueva realidad. La nueva realidad es que la actividad petrolera, como la conocimos, no va a ser la misma nunca más. Comodoro va a reconfigurarse de otra manera, en el mientras tanto va a haber que adaptarse», agregó.
Finalmente, Aguirre mencionó la difícil situación de las pequeñas y medianas empresas, con un alto endeudamiento debido a los altos costos financieros y la necesidad de recurrir a herramientas como descubiertos bancarios para pagar sueldos y cargas sociales.
Y agregó: «Refleja una situación mala, estás recurriendo a herramientas financieras que sabes que son malas pero no te queda otra, es tu única opción».
Respecto al municipio, si bien reconoció un buen diálogo con los funcionarios, considera que «tienen poco margen de maniobra para aliviar la carga impositiva sobre el sector privado, principalmente por el impuesto a los ingresos brutos».





