El ministro de Seguridad de Chubut, Dr. Héctor Iturrioz, alzó la voz contra lo que considera «decisiones judiciales» que comprometen la seguridad pública y dilapidan fondos estatales. En una entrevista radial, el ministro denunció tres episodios recientes donde delincuentes con antecedentes cumplieron condenas domiciliarias, incluso sin supervisión electrónica, y luego se fugaron. Iturrioz calificó estos fallos de «carecen de criterio y lógica».
Uno de los casos más resonantes es el de Hugo Severo Torres, con más de 15 causas. Tras romper su tobillera electrónica y cometer un nuevo delito, la jueza Lilian Cecilia Bórquez le otorgó nuevamente la prisión domiciliaria, esta vez «sin tobillera, y bajo palabra de honor». Iturrioz, con visible indignación, sentenció: «No sé qué honor puede tener alguien que habitualmente delinque y ya había incumplido. Era obvio que se iba a escapar otra vez. Y se escapó». La negativa de la jueza a proveer una nueva tobillera, aduciendo que sería malgastar recursos, le valió una denuncia del ministro.
Otro incidente involucró a Ramón, un delincuente vinculado a robos violentos. Tras un nuevo robo agravado, la jueza Palomeque le concedió la domiciliaria con tobillera. El resultado fue el mismo: el dispositivo fue cortado y el delincuente se fugó. Un tercer caso similar ocurrió con un imputado por violencia de género que también abandonó su domicilio.
Iturrioz subrayó el elevado costo de cada tobillera electrónica, estimado en unos 10.000 dólares con monitoreo. «No es solo un plástico. Es tecnología compleja… Y cada vez que se rompe, se pierde por completo», explicó el ministro, lamentando el derroche.





