Fabio, de 9 años, lleva ocho días sepultado tras el derrumbe de un edificio en Caraballeda. Rescatistas argentinos y salvadoreños trabajan en una estructura sumamente inestable para llegar hasta él.
Una dramática carrera contra el tiempo mantiene en vilo a toda Venezuela y al continente entero. Equipos de rescate de élite trabajan bajo condiciones extremas de peligro para salvar a Fabio, un niño de tan solo nueve años que ha logrado sobrevivir de manera milagrosa durante ocho días atrapado bajo las ruinas de un edificio colapsado en la localidad costera de Caraballeda.
Según los últimos reportes oficiales emitidos por el Departamento de Protección Civil, los brigadistas han logrado localizar al menor, quien se encuentra a unos seis metros de profundidad respecto de la superficie actual de trabajo.
La complejidad de la operación es absoluta. La estructura colapsada presenta un estado de inestabilidad crítico, lo que obliga a los especialistas a avanzar con movimientos quirúrgicos. Para evitar un nuevo desmoronamiento que sepulte tanto al niño como a los propios rescatistas, se ha montado un complejo sistema de apuntalamiento en los túneles de acceso antes de permitir cualquier tipo de excavación manual.
Solidaridad internacional en el epicentro del dolor
Dada la magnitud de la catástrofe y la especialización requerida para este tipo de operaciones en estructuras colapsadas, brigadas internacionales se unieron de inmediato a los esfuerzos locales. En el epicentro de la búsqueda trabajan codo a codo especialistas de Argentina y El Salvador, aportando tecnología de escucha y caninos entrenados para catástrofes.
El factor humano y la esperanza sostienen las extenuantes jornadas de los rescatistas. Un soldado que participa activamente en el perímetro de excavación confió que, según los cálculos de espacio y los indicios del colapso, se cree que el pequeño podría encontrarse protegido junto al cuerpo de su madre, quien lo habría resguardado al momento del derrumbe.
Cada minuto cuenta en el conteo final. Con el suministro de agua y las fuerzas del menor al límite tras más de una semana de encierro, las próximas horas serán determinantes para consolidar el conducto de escape que le devuelva la vida a Fabio en lo que ya se anticipa como uno de los rescates más milagrosos de la región.




