El temblor ocurrió a solo 10 kilómetros de profundidad. Pese a la intensidad del fenómeno, Defensa Civil descartó daños, heridos o alertas de peligro para la población.
Un sismo de magnitud 5.9 en la escala de Richter encendió las alarmas en el extremo sur del país al registrarse en la noche de este lunes 6 de julio en el Pasaje Drake. El movimiento telúrico, ubicado a unos 303 kilómetros de Ushuaia, ocurrió a las 22:26 (hora argentina) y fue percibido con claridad por vecinos de diversos sectores de la capital fueguina.
A pesar de su escasa profundidad (solo 10 kilómetros, una característica que suele amplificar la percepción de los temblores), la distancia con la costa actuó como un amortiguador natural. Desde la Municipalidad de Ushuaia y la Dirección de Defensa Civil emitieron un reporte oficial de absoluta tranquilidad: no se registraron heridos, daños materiales ni situaciones de riesgo.
El motor oculto: Choque de placas en el Fin del Mundo
El Pasaje Drake es un viejo conocido para los geólogos. La región es considerada una de las áreas con mayor actividad sísmica del planeta debido a que allí interactúan las placas tectónicas Sudamericana y Scotia.
La placa Scotia se desplaza hacia el este entre 5.4 y 6 milímetros por año respecto de la Sudamericana. Este rozamiento acumula una tensión brutal que, periódicamente, se libera en forma de terremotos.
La energía de este sismo viajó a través de la falla Fagnano-Magallanes —la gigantesca estructura que cruza la Isla Grande de Tierra del Fuego y el lago Fagnano—, explicando por qué un evento ocurrido mar adentro logró sacudir las lámparas y el suelo de las viviendas en Ushuaia.
Las autoridades provinciales mantienen un monitoreo permanente junto a la Estación Astronómica Río Grande (EARG) para vigilar posibles réplicas. Asimismo, solicitaron a la comunidad informarse exclusivamente por canales oficiales para evitar la paranoia y recordaron que las líneas de emergencia 103 y 911 se encuentran totalmente operativas.





