Funciona con personal permanente y un equipo técnico interdisciplinario en Comodoro Rivadavia. Aloja a nueve jóvenes y busca descomprimir el colapsado sistema de cuidado tras el alarmante episodio. Aseguran que la demanda llevaba más de 20 años sin respuesta.
Un grave y violento episodio ocurrido en las instalaciones de la Casa del Niño de Comodoro Rivadavia, donde un menor atacó a otro utilizando un arma blanca, aceleró una respuesta institucional de fondo por parte del Ejecutivo provincial. Tras el alarmante hecho, el Gobierno del Chubut informó que la ciudad petrolera ya cuenta con un espacio específico y propio destinado en exclusiva al alojamiento, contención y acompañamiento de adolescentes varones, saldando una demanda histórica que arrastraba más de dos décadas de promesas incumplidas.
El nuevo dispositivo convivencial ya se encuentra plenamente operativo en instalaciones edilicias independientes y, al día de hoy, alberga a un total de nueve adolescentes de la localidad. Desde el Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia destacaron que el lugar fue equipado con personal de guardia permanente y un equipo técnico interdisciplinario que se encarga de diagramar abordajes integrales y personalizados para las complejas realidades de cada uno de los jóvenes.
La iniciativa, coordinada e impulsada directamente por la cartera de Desarrollo Humano, apunta a reformular y optimizar de manera urgente el funcionamiento de los dispositivos de cuidado para niños, niñas y adolescentes en todo el territorio provincial. La falta de infraestructura adecuada y la convivencia de diferentes franjas etarias en un mismo lugar venían siendo el foco de diversos conflictos institucionales en la región.
En ese sentido, las autoridades provinciales remarcaron que la apertura de este espacio específico para varones adolescentes permitió descomprimir de inmediato la crítica y compleja situación estructural que venía atravesando la Casa del Niño, uno de los centros de asistencia más importantes y saturados de Comodoro Rivadavia. Según explicaron, la descentralización de los internos no solo previene nuevos hechos de violencia, sino que garantiza mejores condiciones edilicias de habitabilidad y un terreno mucho más propicio para el desarrollo y el acompañamiento terapéutico de los menores.





