El vehículo despistó, rompió el guardarraíl y cayó al agua. Hay una sola sobreviviente hospitalizada. Hace dos años, otros cinco miembros de la misma familia fallecieron en un choque similar.
Una vuelta del destino tan trágica como inexplicable mantiene en vilo a la provincia de La Pampa. Lo que debía ser un viaje de contención familiar terminó en una pesadilla absoluta: cuatro hermanas murieron ahogadas y atrapadas dentro de una camioneta tras despistar y caer a un canal de agua. El drama se vuelve aún más escalofriante al revelarse que la familia ya había sido diezmada por una tragedia vial idéntica hace apenas dos años.
Una trampa mortal bajo el agua
El siniestro ocurrió durante la noche de este lunes en el cruce de la Ruta Provincial N°14 y la Ruta Nacional N°35. Por causas que la justicia aún intenta establecer, la camioneta en la que viajaban cinco mujeres perdió el control, sobrepasó violentamente el guardarraíl de contención y se sumergió en un canal profundo.
Cuatro de las ocupantes no lograron salir del habitáculo. Las víctimas fueron identificadas como Cristina, Esmeralda, Olga y Estela Sosa. El operativo de rescate requirió un despliegue de extrema complejidad que incluyó a Bomberos Voluntarios de Toay y Santa Rosa, efectivos policiales y buzos tácticos, quienes trabajaron a contrarreloj para extraer los cuerpos del vehículo sumergido.
Un destino cruel: Las cuatro mujeres viajaban con un único propósito: visitar a otra de sus hermanas, quien se encuentra internada por problemas de salud en el Hospital René Favaloro de Santa Rosa.
La única sobreviviente: la clave del misterio
La quinta ocupante y conductora del vehículo —quien también sería familiar de las víctimas— logró salvar su vida de milagro. Actualmente se encuentra internada en el mismo centro médico donde la familia planeaba reunirse.
Para los investigadores, su testimonio es la pieza fundamental del rompecabezas. Se espera que, una vez que reciba el alta psicológica y médica, pueda declarar y reconstruir los últimos segundos antes del despiste: ¿Hubo una falla mecánica? ¿Se cruzó otro vehículo? ¿O fue el cansancio el detonante del horror?
El fantasma del pasado: una coincidencia escalofriante
A medida que la noticia comenzó a rodar, los medios locales desempolvaron un antecedente que heló la sangre de la comunidad. La familia Sosa parece estar marcada por una macabra maldición en las rutas pampeanas. En el año 2024, otros cinco integrantes del mismo clan familiar perdieron la vida en un brutal choque sobre la Ruta Nacional N°151.
Hoy, la historia se repite casi con una precisión quirúrgica, dejando a una familia prácticamente diezmada y a una provincia en absoluto estado de shock. Las pericias accidentológicas en el lugar del siniestro determinarán si se trató de una fatalidad de la infraestructura vial o de un trágico error humano.





