Desde este miércoles 1° de julio rige un nuevo incremento en el precio de los combustibles en todo el país. La suba promedio es del 1% y responde a una actualización parcial de los impuestos nacionales que gravan la nafta y el gasoil.
La modificación fue establecida mediante el Decreto 562/2026, publicado en el Boletín Oficial, que actualiza parcialmente el Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Al mismo tiempo, el Gobierno volvió a postergar la aplicación del resto de los aumentos impositivos acumulados desde 2024 y principios de 2025, que, en principio, entrarían en vigencia el 1 de agosto.
Desde el Ejecutivo explicaron que la decisión busca evitar un impacto mayor sobre la inflación, teniendo en cuenta la incidencia que el precio de los combustibles tiene sobre el transporte, la logística y los costos de numerosos bienes y servicios.
Cómo impacta el aumento
La actualización impositiva representa un incremento cercano a 21 pesos por litro en las naftas, al que se suma el ajuste correspondiente al impuesto al dióxido de carbono. En el caso del gasoil, la suba ronda los 19 pesos por litro, más el componente ambiental previsto por la normativa vigente.
Sin embargo, el aumento que perciban los consumidores puede variar según la petrolera y la ubicación de cada estación de servicio. Desde que YPF implementó un sistema de precios dinámicos, los valores ya no son uniformes y pueden modificarse de acuerdo con factores como la demanda, la región y las estrategias comerciales de cada boca de expendio.
Beneficio para la Patagonia
En las provincias comprendidas dentro del régimen patagónico continuará vigente el diferencial impositivo para el gasoil. Este beneficio alcanza a Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Neuquén, Río Negro, La Pampa, además del partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.
La actualización de los impuestos sobre los combustibles había sido postergada en varias oportunidades durante el último año. Con este nuevo esquema, el Gobierno volvió a aplicar solo una parte del ajuste previsto, mientras mantiene diferido el resto para amortiguar el impacto sobre los precios.
De esta manera, el segundo semestre del año comienza con un nuevo incremento en los surtidores. La evolución de los valores durante los próximos meses dependerá tanto de las futuras decisiones oficiales en materia impositiva como de variables como la cotización internacional del petróleo, el tipo de cambio y los costos de producción y distribución.





