A raíz de la alerta por el brote de casos que se registró recientemente en la provincia de Córdoba, el Gobierno del Chubut, a través de la Secretaría de Salud, recordó las medidas de higiene para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).
El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad cuya tasa de incidencia aumenta durante el verano, que causó la muerte de tres niños menores de siete años en la provincia de Córdoba.
Debido a ello, el Gobierno del Chubut recomienda una serie de medidas básicas de higiene de muy sencilla aplicación conocidas como las 5 claves de la inocuidad de los alimentos.
Características de la enfermedad
El Síndrome Urémico Hemolítico afecta especialmente a los niños menores de cinco años, manifestándose a través de la insuficiencia renal, la anemia hemolítica y la disminución de plaquetas en sangre, pudiendo ocasionar daños graves en la salud de las personas.
Por lo general, su aparición se produce por una bacteria llamada ‘Escherichia coli’, que se encuentra en los intestinos de las vacas y puede ingresar al organismo de las personas como consecuencia de la ingesta de carne mal cocida, o de otros alimentos que hayan estado en contacto con materia fecal, como la leche no pasteurizada, las verduras y frutas mal lavadas y las aguas contaminadas.
Síntomas
El cuadro clínico suele presentarse con una diarrea que aparece luego de 3 a 4 días de ingerido el alimento contaminado por la bacteria, seguida por dolor abdominal y vómitos. Posteriormente, esta diarrea se vuelve sanguinolenta, y, aunque puede ceder espontáneamente, el paciente seguirá presentando palidez y disminución en la frecuencia de la eliminación de orina.
Es importante que ante el primer síntoma o sospecha de la enfermedad el paciente concurra al hospital o centro de salud más cercano, ya que las condiciones clínicas pueden variar rápidamente y agravarse.
Cuáles son las medidas de prevención
- Lavarse las manos con agua y jabón:
- Antes de comer y cocinar.
- Después de ir al baño, cambiar pañales o tocar alimentos crudos.
- Lavar las frutas y verduras con agua segura.
- Cocinar completamente los alimentos, especialmente la carne picada.
- Separar las carnes crudas de los alimentos cocidos.
- Consumir agua potable. Hervirla si no se está seguro.
- No bañarse en aguas recreacionales contaminadas.





