Una investigación periodística puso el foco en una estructura de canales de YouTube que difunden contenido favorable al gobierno venezolano, en una estrategia basada en publicidad paga y no en audiencias orgánicas.
De acuerdo a lo publicado por el diario La Nación, se trataría de al menos 15 canales que simulan ser medios de comunicación de distintos países, pero que en realidad forman parte de una misma operatoria. Los contenidos, que acumulan más de 32 millones de visualizaciones, replican formatos informativos con estética televisiva y apuntan a instalar una narrativa alineada con la dirigente venezolana Delcy Rodríguez.
El entramado fue identificado por la ONG Cazadores de Fake News bajo la denominación «Hispan Online». Según el informe, los supuestos medios internacionales utilizan identidades ficticias, mientras que quienes aparecen como presentadores residen en Argentina, principalmente en la Ciudad de Buenos Aires.
En este contexto, surge el nombre del exgobernador de Chubut, Martín Buzzi, a partir de su vinculación con la agencia QSocial, señalada como parte de la producción de los contenidos. Sin embargo, el exmandatario provincial negó cualquier relación con la iniciativa y evitó brindar mayores detalles.
Las grabaciones habrían sido realizadas en oficinas ubicadas en la calle Cerrito al 1200, en CABA, donde actores fueron seleccionados mediante casting. Testimonios recogidos indican que en pocos días se produjeron decenas de piezas audiovisuales.
Además, la investigación descartó que los videos hayan sido generados con inteligencia artificial. Por el contrario, se determinó que los conductores son personas reales, muchas con experiencia en locución, capaces de interpretar distintos acentos para reforzar la apariencia de una red informativa internacional.
El alcance de la campaña se sostiene principalmente a través de anuncios pagos. En ese marco, la empresa F. G. Medios S.A., radicada en Argentina, figura como anunciante, aunque aclaró que solo facilitó el sistema de pago y no intervino en la creación del contenido.
Aunque parte del material fue eliminado tras la difusión del informe, la red continúa activa y algunos de los videos siguen circulando como publicidad, en un contexto donde especialistas advierten sobre el crecimiento de campañas de desinformación digital y el uso de «pseudo medios» para influir en la opinión pública





