En un duelo de titanes, Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia vio interrumpida su histórica seguidilla de diez victorias consecutivas tras caer como local ante Instituto de Córdoba por 84-77. A pesar de la derrota, el conjunto patagónico se mantiene en la cima de la Liga Nacional.
Un dominio cordobés de principio a fin
La «Gloria» demostró desde el salto inicial por qué es el verdugo del «Verde» en esta temporada. De la mano de un imparable Javier Saiz, goleador del encuentro con 27 puntos y 7 rebotes, el equipo de Alta Córdoba marcó la pauta del juego interior. Instituto golpeó primero y cerró el parcial inicial con una ventaja de diez (11-21), obligando al local a correr siempre de atrás.
El equipo dirigido por Pablo Favarel intentó reaccionar con el aporte del juvenil Martiniano Dato (15 puntos) y la presencia de Bryan Carabalí en la pintura, pero la jerarquía de Leonel Schattmann (22 tantos) enfrió cada intento de remontada del local.
Final de «caldera» y racha rota
El último cuarto fue pura tensión. Gimnasia, impulsado por su gente, logró ponerse a tiro de empate a falta de pocos instantes:
Con un doble de Emiliano Toretta, el conjunto comodorense se puso a solo dos puntos (75-77), convirtiendo el Socios Fundadores en una verdadera caldera.
Sin embargo, la frialdad de Schattmann desde la línea de libres y la efectividad de Saiz en la zona pintada sentenciaron la historia. Con este resultado, Gimnasia vuelve a perder en casa tras casi cuatro meses de invicto (su última caída en Comodoro había sido el 14 de diciembre).
Lo que viene para el líder
Pese al traspié, el balance para Gimnasia sigue siendo positivo, liderando la tabla con un récord de 23 victorias y 12 derrotas. El «Verde» buscará lamerse las heridas y cerrar la fase regular con una sonrisa el próximo viernes, cuando reciba a Argentino de Junín.





