La causa por la muerte de Ángel, el niño de 4 años de Comodoro Rivadavia, sumó un nuevo episodio tras la audiencia de control de detención, que dejó no solo definiciones judiciales sino también fuerte repercusión social.
Luego de la instancia judicial, Michel Kevin González —principal imputado en la investigación— fue trasladado a la Alcaldía, tras haber permanecido inicialmente detenido en la Comisaría de Kilómetro 3. Sin embargo, lo que generó mayor polémica fue un requerimiento vinculado a las condiciones de su alojamiento.
De acuerdo a lo trascendido, el acusado habría solicitado contar con luz natural y un baño en buenas condiciones en el lugar donde permanecerá detenido, un planteo que provocó indignación en la comunidad debido al contexto del caso y la gravedad de la acusación en su contra.
Durante la audiencia, González negó de manera categórica las imputaciones y sostuvo su inocencia. «Jamás hubo maltratos» y «somos inocentes», afirmó ante el juez, al tiempo que rechazó las versiones sobre agresiones previas. También aseguró que nunca intentaron eludir a la Justicia y pidió que se esclarezcan los hechos.
Pese a su descargo, la fiscalía presentó una acusación contundente, señalándolo como presunto autor de los golpes que provocaron la muerte del niño. En paralelo, la madre fue imputada como coautora bajo la figura de homicidio agravado por el vínculo, al considerar que no intervino para evitar la situación.
En la audiencia también se expusieron testimonios que complican a ambos imputados. Entre ellos, el de una vecina que relató una discusión previa en la que la mujer le recriminaba a González por presuntas agresiones hacia el menor. Además, se mencionaron otras versiones sobre posibles episodios de violencia y maniobras posteriores al fallecimiento que son materia de investigación.
El caso continúa generando conmoción en la ciudad, especialmente tras conocerse los resultados preliminares de la autopsia, que indicaron que el niño presentaba múltiples golpes en la cabeza que derivaron en un cuadro fatal.
En ese escenario, el pedido del imputado respecto a sus condiciones de detención fue interpretado por gran parte de la opinión pública como un contraste con la gravedad de los hechos investigados, lo que volvió a encender el debate en torno al caso.




