Luego de una extensa y tensa sesión, la Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral promovida por el gobierno de Javier Milei. La iniciativa obtuvo 135 votos afirmativos y 115 negativos en la votación en general, y ahora deberá regresar al Senado para su sanción definitiva.
El tratamiento se extendió durante varias horas y estuvo atravesado por fuertes cruces entre oficialismo y oposición. El proyecto ya contaba con media sanción del Senado, aunque allí el Ejecutivo aceptó más de veinte modificaciones respecto del texto original para asegurar su avance legislativo.
Con esos cambios incorporados, la Cámara baja retomó el debate y cerca de las 00:30 del viernes se concretó la votación. El oficialismo logró reunir los respaldos necesarios, pese al rechazo de distintos bloques opositores.
Desde el Gobierno nacional sostienen que la reforma apunta a modernizar las relaciones laborales, agilizar los mecanismos de contratación y fomentar el empleo registrado. En cambio, legisladores opositores advirtieron que varios artículos podrían implicar una pérdida de derechos y una mayor precarización.
Luque advirtió por el impacto en la Patagonia
Durante la sesión, el diputado nacional Juan Pablo Luque, de Unión por la Patria, fundamentó su voto negativo y centró su exposición en las consecuencias que, a su entender, podría tener la norma para Chubut y la región patagónica.
«El debate no es solo laboral, es estructural. Se está definiendo qué modelo de país queremos y qué lugar ocupará la Patagonia», planteó en el recinto. En esa línea, sostuvo que la provincia corre el riesgo de perder competitividad e inversiones.
Luque recordó que Chubut supo ubicarse entre las principales provincias exportadoras y que Comodoro Rivadavia registraba uno de los índices de desocupación más bajos del país. Según afirmó, esa situación se modificó en los últimos años a partir de decisiones económicas tomadas sin contemplar las particularidades regionales.
El legislador también cuestionó la situación del yacimiento Manantiales Behr, operado por YPF en la Cuenca del Golfo San Jorge, y expresó preocupación por la incertidumbre en torno a su proceso de venta y el impacto en los trabajadores.
Además, enumeró otros factores que, según señaló, agravan el escenario provincial: la caída de regalías petroleras, la crisis del sector pesquero, los incendios en la cordillera y la paralización de obras públicas nacionales.
Ávila: «No va a traer trabajo»
En la misma línea, el diputado nacional Jorge Ávila, del bloque Encuentro Federal, también votó en contra y cuestionó la efectividad de la reforma para revertir la pérdida de empleo en Chubut.
«No nos va a dar nada, no va a traer trabajo. ¿Cuántos puestos creen que vamos a recuperar de los cinco mil que se perdieron?», expresó durante su intervención.
Ávila se refirió además a la caída de ingresos por regalías y a la delicada situación económica de la provincia. Afirmó que la iniciativa «castiga a los trabajadores» y sostuvo que la evidencia está en los despidos registrados en los últimos meses.
El legislador también dirigió críticas al presidente de YPF, Horacio Marín, y reclamó la reactivación de equipos que, según indicó, llevan meses paralizados. En un tramo enfático, reivindicó su trayectoria sindical y cerró su discurso con una fuerte defensa del empleo y del rol de los trabajadores en la actividad productiva.





