En una sesión marcada por el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo, la Cámara de Diputados de la Nación aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, iniciativa que ya contaba con media sanción del Senado de la Nación Argentina.
El debate se extendió hasta pasada la medianoche del viernes y estuvo atravesado por un clima de alta tensión política y sindical, con movilizaciones en distintos puntos del país y fuertes cruces dentro del recinto.
La votación en general concluyó con 135 votos afirmativos y 115 negativos, lo que permitió avanzar con uno de los proyectos prioritarios del oficialismo. Desde el Ejecutivo defendieron la propuesta como una herramienta para modernizar el sistema laboral, disminuir la litigiosidad y promover el empleo formal en un escenario económico complejo. En contraste, bloques opositores advirtieron que varios artículos podrían implicar una flexibilización de las condiciones de trabajo y una pérdida de derechos.
La postura de los representantes chubutenses
La votación dejó expuesta la división entre los legisladores que representan a Chubut en el Congreso.
Por el oficialismo, Maira Frías y César Treffinger, ambos de La Libertad Avanza, respaldaron la reforma y votaron a favor del proyecto, acompañando la postura del bloque libertario en los puntos centrales de la iniciativa.
En cambio, los diputados Juan Pablo Luque y José Glinski, de Unión por la Patria, se pronunciaron en contra y rechazaron la norma durante la votación en el recinto.
También votó negativamente Jorge Ávila, del bloque Encuentro Federal, quien se sumó al rechazo opositor al considerar que la reforma afecta derechos laborales ya consolidados.
De este modo, la representación chubutense quedó partida en dos: dos votos a favor y tres en contra, reflejando la polarización política que atraviesa tanto al Congreso como a la provincia en torno al modelo laboral que impulsa el Gobierno nacional.





