Lautaro Martínez, uno de los ocho imputados por los incidentes ocurridos en diciembre de 2021 en edificios públicos de Rawson durante las protestas contra la minería, permanecerá detenido hasta que finalice el juicio oral.
La decisión fue tomada por la jueza Eve Ponce tras su nueva ausencia en la audiencia programada para este lunes. La magistrada ya había advertido a los imputados sobre las consecuencias de no cumplir con las citaciones judiciales, e incluso había ordenado allanamientos y detenciones previas por conductas similares. En este caso, la Policía allanó sin éxito el domicilio de Martínez, ubicado en el barrio Malvinas Argentinas.
La situación no fue un hecho aislado. Otra de las imputadas, Lurdes Leguiza, alegó estar enferma pero no presentó certificado médico. Aunque se le permitió seguir la audiencia de forma virtual, no logró conectarse en el horario previsto y su defensor, Pablo Sánchez, mantenía contacto con ella mientras se intentaba el enlace.
La fiscal general Florencia Gómez expresó su malestar ante estas actitudes, que no solo retrasan el desarrollo del juicio, sino que también generan complicaciones logísticas, afectan a los testigos convocados y alteran el funcionamiento del Ministerio Público Fiscal y su equipo.
El juicio había comenzado el martes pasado y ya debió extenderse incluso al sábado para compensar las interrupciones causadas por los imputados. Este lunes, la audiencia comenzó con 30 minutos de demora y volvió a interrumpirse a los pocos minutos.
«Fui bastante condescendiente, pero esta situación ya nos está superando a todos», manifestó con firmeza la jueza Ponce, quien resolvió la detención preventiva de Martínez para garantizar la continuidad del proceso judicial.





