A pesar de haber sido aprobada con el fin de transformar el acompañamiento a las personas en tratamiento contra el cáncer, la Ley de Oncoestética en Chubut continúa siendo una normativa fantasma. Se trata de la Ley I N° 732, que dio origen al Programa de Recuperación Oncoestética en el año 2022; sin embargo, la falta de reglamentación por parte del Poder Ejecutivo impide su aplicación efectiva en el sistema de salud provincial, privando a los pacientes oncológicos de acceder a un derecho fundamental para su bienestar psicofísico.
Leila Nichols, Máster en Estética Oncológica y Paliativa, además de podóloga clínica especialista en oncología y diabetes, fue una de las principales impulsoras del proyecto junto a un equipo médico interdisciplinario. Cuatro años después del logro legislativo, la especialista —quien actualmente reside en Neuquén pero viaja con frecuencia para dictar capacitaciones— lamentó públicamente que las autoridades responsables del área no logren comprender el verdadero espíritu ni el valor social de la normativa, a pesar de que la provincia cuenta con personal técnico de sobra y plenamente capacitado para brindar las prestaciones.
El camino hacia la implementación de la ley sufrió severos retrocesos debido a la inestabilidad política e institucional. Según explicó Nichols, hace dos años se había iniciado un proceso de reglamentación en el que ella participó de forma activa, pero los posteriores cambios de gestión en el Ministerio de Salud local terminaron dejando sin efecto tanto los borradores regulatorios como el programa asistencial que ya se había diseñado. Este esquema legal tuvo su prueba piloto inicial en la ciudad de Esquel, donde se consolidó como un espacio de trabajo directo entre los médicos oncólogos y los expertos en estética paliativa.
El programa busca abordar de forma integral la vulnerabilidad del paciente mediante tratamientos específicos para restaurar la piel dañada, acelerar la recuperación del cabello perdido por la quimioterapia y fortalecer la salud de las uñas. Lejos de ser una cuestión meramente superficial, estos procedimientos tienen un impacto directo en la salud mental, el estado emocional y la calidad de vida de quienes enfrentan la enfermedad. Ante este escenario de abandono administrativo, los reclamos colectivos de pacientes y profesionales continúan multiplicándose en la provincia, exigiendo a las autoridades gubernamentales una respuesta urgente que ponga fin a la espera.
Fuente de información: Canal 12 web.





