En medio del profundo dolor por el fallecimiento de Ángel, el niño de Comodoro Rivadavia cuya muerte continúa bajo investigación judicial, su madre del corazón, Lorena Andrade, difundió un crudo descargo a través de las redes sociales. Visiblemente quebrada y entre lágrimas, la mujer denunció la inacción judicial, apuntó de forma directa contra los funcionarios que intervinieron en la situación del menor y lamentó el ensañamiento de quienes destruyeron las imágenes del niño pegadas en la vía pública durante las marchas de protesta.
Andrade relató el calvario diario que atraviesa su entorno cercano para intentar retomar las actividades cotidianas, reconociendo que el sufrimiento se profundiza con el paso del tiempo. La indignación de la familia creció tras constatar que varios de los carteles que pegaron junto a amigos para exigir el esclarecimiento del caso fueron intencionalmente vandalizados. Para la mujer, este gesto representa un ataque directo a la memoria del pequeño, manifestando que duele profundamente ver cómo rompen su imagen mientras intentan asimilar una pérdida que califica, con total convicción, como un asesinato.
El núcleo del reclamo se centró en la falta de respuestas y en la ausencia de nuevas detenciones dentro de la causa. La madre del corazón cuestionó duramente que los profesionales y funcionarios del área de Niñez y Familia, responsables de tomar las decisiones previas sobre la custodia y el cuidado de Ángel, continúen en libertad y ejerciendo sus funciones. En un fuerte cuestionamiento institucional, exigió que todos los involucrados sean separados de sus cargos de manera inmediata y puestos tras las rejas, señalando el contraste de saber que ellos están protegidos en sus hogares mientras el cuerpo del niño todavía permanece retenido en la morgue judicial sin poder recibir sepultura.
Para sostener su acusación, Andrade afirmó de manera contundente que la familia cuenta con el material probatorio suficiente para que la Justicia avance contra la cadena de responsabilidades estatales. Según explicó, disponen de audios, informes oficiales, papeles y conversaciones de WhatsApp que demuestran las negligencias del caso, lanzando la acusación de que al menor lo mandaron a morir, a pasar frío, hambre y a ser golpeado por quienes debían protegerlo. Al finalizar su mensaje, la mujer aseguró que continuarán movilizándose para buscar fuerzas en común, aunque admitió que la herida familiar se vuelve cada día más dolorosa.
Fuente de información: ADNsur.





