El desembarco de Cinthia Fernández en Comodoro Rivadavia no pasó inadvertido. Lejos de mantenerse en un segundo plano, la mediática se transformó en una de las voces más ruidosas del caso que investiga la muerte del pequeño Ángel, utilizando sus redes sociales para lanzar duras acusaciones.
Contra el «poder político» y la Justicia
A través de sus historias de Instagram, Fernández respondió a quienes cuestionaron su presencia y su estilo, asegurando que su arribo «destapó toda la mierda y la corrupción» de la zona. Con un tono combativo, la panelista exigió una investigación «limpia y sin manos negras», denunciando que se intenta desviar el foco de atención hacia su vestimenta para evitar hablar de las escabrosas revelaciones de la autopsia.
«Nadie habla de cómo lo sometían a duchas heladas para que no se le hicieran moretones», disparó Fernández, quien además cargó contra la psicóloga del caso y el presidente del Colegio de Abogados de Trelew, a quien acusó de intentar «ensuciar» la labor de su pareja, el abogado querellante Roberto Castillo.
El reclamo por Ángel
Más allá de las disputas personales, Fernández insistió en la necesidad de aplicar penas ejemplares —llegando a mencionar la pena de muerte— para la madre y el padrastro del menor. Según la mediática, el «show patético» mediático que se generó a su alrededor es una estrategia para ocultar los antecedentes de los acusados y los presuntos «chanchullos» de los amigos del poder local.
«Hay mucha gente nerviosa en Chubut», sentenció Fernández, cerrando una jornada marcada por la tensión entre el activismo digital y los tiempos de una Justicia que sigue bajo la lupa de la opinión pública nacional.





