El Tribunal Oral N°25 condenó al máximo castigo a Cristian Gabriel García por el asesinato de Mariel Jiménez en mayo de 2024. El femicida ató a la víctima, la asfixió y abandonó su cuerpo envuelto en una frazada en un centro de salud. Se activará la Ley Brisa para la hija de la joven.
El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°25 de la Capital Federal dictó la pena de prisión perpetua para Cristian Gabriel García, hallándolo culpable del brutal femicidio de su pareja, Mariel Jiménez, cometido en mayo de 2024 en el barrio porteño de Villa Lugano. El fallo expuso las fallas del sistema de protección, ya que la policía le había retirado la custodia a la víctima apenas días antes de ser asesinada.
Los jueces Hugo Navarro, Marcelo Bartomeu Romero y Gustavo Alterini consideraron a García responsable del delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido cometido mediando violencia de género (femicidio). Los magistrados Navarro y Alterini sumaron además la condena por desobediencia a funcionario público, dado que el agresor violó sistemáticamente la orden de restricción de acercamiento que pesaba sobre él. Por otra parte, el tribunal decidió absolverlo de las acusaciones previas por abuso sexual y amenazas coactivas.
El veredicto coincidió con el pedido de la fiscal María Luisa Piqué (a cargo de la Fiscalía N° 18), quien describió el caso como una muestra trágica del carácter cíclico y progresivo de la violencia de género, donde los ataques no eran hechos aislados sino parte de un sometimiento continuo.
Una mecánica de horror filmada por las cámaras
De acuerdo con la investigación judicial validada por el tribunal, el crimen ocurrió el 24 de mayo de 2024 entre las 6:15 y las 8:15 de la mañana en una vivienda de la calle Nicolás Dezcalzi al 5500. Allí, García maniató a Mariel de pies y manos, la colocó sobre la cama y ejerció una fuerte presión física para impedir que se moviera o respirara, provocándole la muerte por asfixia.
Inmediatamente después de cometer el asesinato, el femicida llamó a sus hermanos y les confesó que «se había mandado una macana». Cuando sus familiares llegaron a la vivienda, García cargó el cadáver de Mariel envuelto en una frazada y lo trasladó hasta el Centro de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) N°3, donde abandonó el cuerpo antes de darse a la fuga. Toda esta secuencia quedó registrada por las cámaras del Centro de Monitoreo Urbano de la Policía de la Ciudad, convirtiéndose en una prueba irrefutable.
Crónica de una desprotección estatal
El derrotero judicial de la víctima dejó al descubierto graves falencias institucionales. Mariel había denunciado a García por primera vez en mayo de 2022. En aquel momento se le otorgó un botón antipánico y se dispuso una consigna policial fija en su domicilio. Sin embargo, el acusado la coaccionó y presionó de forma constante hasta lograr que retirara las denuncias.
A pesar del peligro latente, y aun cuando en octubre de 2023 la fiscalía de instrucción había solicitado formalmente que se intensificara la custodia policial en la casa de la víctima, la comisaría de la zona decidió levantar unilateralmente la consigna pocos días antes del crimen. Debido a esta polémica decisión administrativa, el día del femicidio no había ningún efectivo custodiando a Mariel.
Reparación para la hija de la víctima: En sintonía con lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal, el tribunal notificó formalmente de la resolución a la ANSES para que se tramite de forma urgente la reparación económica contemplada en la Ley N° 27.452 (conocida como «Ley Brisa») en beneficio de la hija menor de edad de Mariel Jiménez.





