A partir de junio, los usuarios de medicina prepaga enfrentarán un nuevo incremento en sus cuotas, con subas que oscilan entre el 2,4% y el 2,8%, según la empresa prestadora. Así lo confirmaron las compañías del sector, que ya notificaron los nuevos valores ante la Superintendencia de Servicios de Salud, cumpliendo con lo estipulado por la resolución 645.
Con este nuevo ajuste, se acumula otro eslabón en la cadena de aumentos mensuales que vienen registrándose desde comienzos de año, generando creciente preocupación entre los afiliados. Muchos ya evalúan alternativas como cambiar de plan o directamente abandonar el sistema prepago ante la imposibilidad de sostener los costos.
Entre las empresas que aplicarán las subas más pronunciadas se encuentran Omint, Jerárquicos Salud y Accord Salud, con incrementos de entre el 2,7% y el 2,8%. En tanto, firmas como Swiss Medical, Galeno, OSDE y el Hospital Alemán actualizarán sus aranceles con aumentos algo menores, en el orden del 2,4% al 2,5%.
Este nuevo ajuste se suma a los registrados en lo que va del 2025: 3,9% en enero, 3,2% en febrero, 2,2% en marzo, 2,8% en abril y 2,6% en mayo. Si bien la inflación de abril se ubicó en 2,8%, reflejando una leve desaceleración respecto de marzo (3,7%), el impacto acumulado de los aumentos en las prepagas sigue siendo considerable.
Desde las empresas del sector justifican los incrementos por el aumento de los costos operativos, que incluyen desde insumos médicos hasta honorarios profesionales. Además, en algunos casos también se están actualizando los montos de los copagos, dependiendo del plan contratado.
En este contexto, el proceso de desregulación impulsado por el Gobierno apunta a generar mayor competencia y libertad de elección para los usuarios. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de los afiliados continúa sintiendo la presión directa sobre su economía familiar.
Por su parte, el INDEC informó que la inflación de abril fue del 2,8%, acumulando un 11,6% en los primeros cuatro meses del año y un 47,3% en los últimos 12 meses. En la región patagónica, la suba de precios fue levemente inferior, con un 2,7%.





