Netflix volvió a desafiar los límites de la publicidad tradicional en Los Ángeles con una llamativa y arriesgada campaña promocional que no tardó en volverse viral. Con motivo del estreno de The Last House, la nueva película de suspenso y ciencia ficción dirigida por Louis Leterrier (Fast X) y protagonizada por Wagner Moura y Greta Lee, la plataforma de streaming instaló a un hombre a vivir durante tres días consecutivos en el interior de una enorme cartelera publicitaria ubicada en el icónico Sunset Boulevard.
La impactante intervención urbana atrapó la atención de miles de peatones y automovilistas que transitaban por la zona. Quienes pasaban por el lugar podían observar en tiempo real la rutina diaria del habitante del cartel: desde comer y lavarse los dientes, hasta responder e interactuar con los curiosos a través de una pequeña pizarra blanca.
La iniciativa, ideada a partir del guion escrito por Matthew Robinson, generó un intenso revuelo tanto en las calles de la ciudad como en redes sociales, donde los videos del insólito espectáculo acumularon millones de reproducciones. Con esta acción de alto impacto previa al lanzamiento del largometraje, la compañía sumó un nuevo hito a su historial de estrategias de marketing disruptivo para sus grandes producciones.





