Una inquietante denuncia sacude a la comunidad del barrio Moure, en Comodoro Rivadavia. Vecinos alertaron sobre la presencia de adultos que, movilizándose en un automóvil blanco, estarían interceptando a niños para escanearles los ojos, a cambio de una suma de 10 mil pesos. La naturaleza de esta actividad, cuyas intenciones se desconocen por completo, generó una ola de preocupación y la inmediata activación de un protocolo de seguridad en la zona.
La voz de alarma fue levantada por Dora Jerez, referente vecinal del barrio Moure, quien confirmó la veracidad de las denuncias y la respuesta de las autoridades policiales. «Varios nenes recibieron 10 mil pesos por dejarse escanear los ojos. No sabemos cuál es el fin de esto, pero la alerta sirvió para que se active un protocolo de seguridad entre la Comisaría Quinta y Sexta», declaró Jerez en diálogo con FM La Petrolera 89.3 MHz.
Según relató la vecinalista, fueron varias madres del barrio quienes encendieron las alertas, describiendo un patrón común: un hombre «morocho con gorra», a bordo de un vehículo blanco, abordando a niños con la propuesta del escaneo ocular a cambio de dinero. Si bien los menores no pudieron identificar con precisión el modelo del automóvil, la descripción fue suficiente para que la Unión Vecinal pusiera en conocimiento de la situación a la Jefa de la Seccional Sexta.
Ante la falta de datos concretos como la marca o patente del vehículo, la posibilidad de radicar una denuncia formal se ve limitada. Sin embargo, la alerta vecinal ya se encuentra activada y difundida a través de las redes sociales, buscando la colaboración de la comunidad para identificar a los responsables y esclarecer sus motivaciones. «Decidimos hacer una publicación en el Facebook de la Vecinal para que los vecinos estén alertas y a raíz de eso nos llegó el comentario que este vehículo y una Kangoo blanca le están escaneando los ojos a niños en distintos barrios de la ciudad», detalló Jerez, ampliando el radio de preocupación a otros sectores de Comodoro Rivadavia.
La incertidumbre sobre el propósito de estos escaneos oculares es total. «No sabemos cuál es el fin de esto», reconoció Jerez, reforzando la necesidad de extremar las precauciones y mantener la comunicación constante entre vecinos. La referente vecinal hizo hincapié en la importancia de que los padres adviertan a sus hijos sobre el peligro de interactuar con desconocidos que ofrezcan dinero a cambio de acciones inusuales como filmaciones, fotografías o, en este caso, escaneos de ojos.
En un barrio que carece de cámaras de seguridad, la colaboración ciudadana se torna fundamental. «Los vecinos saben que nosotros estamos siempre en la Vecinal, cualquier movimiento irregular o sospechoso pueden venir a hacer la denuncia», recordó Jerez, apelando a la responsabilidad colectiva para proteger a los menores. La vecinalista concluyó con un llamado urgente a la acción: «Ojalá esto sirva para que den con esta gente y se sepan las intenciones de este accionar. Es un tema gravísimo, como sociedad tenemos que informar inmediatamente cuando se ve una situación irregular».





