El presidente Javier Milei decidió vetar la Ley de Emergencia Pediátrica, iniciativa destinada a garantizar recursos y financiamiento para el Hospital Garrahan. La medida quedó oficializada a través del Decreto 651/2025, publicado en el Boletín Oficial con la firma del mandatario y su gabinete.
La norma había sido aprobada por amplia mayoría en el Senado el 22 de agosto, con 62 votos a favor. Entre sus puntos principales contemplaba: recomposición salarial para el personal, un refuerzo presupuestario para sostener el funcionamiento del hospital y la asignación prioritaria de insumos médicos esenciales por el plazo de un año.
Desde el Ejecutivo argumentaron que el texto carecía de fuentes de financiamiento definidas y presentaba ambigüedades que podían derivar en un uso discrecional de los fondos.
El veto se suma a otras medidas del gobierno en materia económica, como la reducción de retenciones y la rebaja del Impuesto a los Bienes Personales, lo que intensificó el debate político en torno al recorte de recursos en el área de salud pública.
El Garrahan, considerado uno de los centros pediátricos más importantes de América Latina y referencia para la atención de patologías complejas de niños de todo el país, queda en el centro de la controversia.
La oposición analiza ahora la posibilidad de insistir en el Congreso para revertir la decisión presidencial, lo que requerirá reunir dos tercios de los votos en ambas cámaras.





