El insólito episodio ocurrió pasada la medianoche. El delincuente, de 30 años, intentó escapar con el botín pero fue perseguido por las trabajadoras y un vecino. Quedó tras las rejas.
Un insólito y tenso episodio de inseguridad terminó con un delincuente tras las rejas en los primeros minutos de este sábado. Un hombre de 30 años ingresó a un comercio local con evidentes signos de ebriedad, sustrajo mercadería de las góndolas e intentó darse a la fuga, pero no contó con la rápida reacción de las empleadas y de los vecinos que pasaban por el lugar.
Según el informe oficial de la Comisaría Distrito Sarmiento —dependiente de la Unidad Regional Comodoro Rivadavia—, el hecho se registró exactamente a las 00:20 horas en un kiosco ubicado en la calle Perito Moreno al 550.
Persecución y arresto ciudadano El sospechoso, identificado formalmente por la policía como Julio C. (30), entró al local comercial y, aprovechando su estado, tomó varias bolsas de papas fritas de uno de los exhibidores para luego salir corriendo del establecimiento sin abonarlas.
Sin dudarlo, la denunciante y su hermana iniciaron una persecución a pie detrás del malviviente. A los pocos metros, justo afuera del comercio, lograron alcanzarlo. Con la ayuda de un transeúnte que pasaba por la zona y advirtió la maniobra, las mujeres lograron reducir al hombre en el suelo.
La escena: Al arribar el patrullero tras el llamado de alerta, el personal policial observó que el delincuente se encontraba completamente inmovilizado en la vereda por las dos trabajadoras y el vecino que acudió en su ayuda.
El personal de la Dirección de Seguridad procedió a la inmediata aprehensión del sujeto y a su posterior traslado a la dependencia policial. Por disposición de la Fiscalía de turno, Julio C. permanecerá alojado en los calabozos en averiguación del delito de hurto en grado de tentativa, a la espera de que se celebre la correspondiente audiencia de control de detención ante el juez penal de la circunscripción.





