Lucas Pertossi, uno de los rugbiers condenados por el asesinato de Fernando Báez Sosa, rompió el silencio desde la cárcel y expresó arrepentimiento por lo ocurrido en enero de 2020 a la salida del boliche Le Brique.
El joven, condenado a 15 años de prisión como partícipe secundario, aseguró que lamenta no haber intervenido para evitar el desenlace fatal. «Me arrepiento de no haber hecho nada para evitar que haya pasado lo que pasó», afirmó en una entrevista.
En su relato, sostuvo que no existió un plan previo para cometer el ataque y describió confusión en los momentos previos dentro del local bailable. Según indicó, la situación comenzó con un altercado en el que intervino personal de seguridad, lo que derivó en la expulsión del grupo.
Pertossi también explicó que fue quien registró con su celular parte de lo ocurrido fuera del boliche, argumentando que lo hizo «por si pasaba algo grave». Sin embargo, señaló que dejó de grabar al reconocer a uno de sus familiares en medio de la pelea.
Sobre su participación, reconoció haber intervenido en una situación puntual: «Le pegué una o dos patadas, no para lastimarlo, sino para que lo suelte», dijo en referencia a un joven que, según su versión, estaba siendo agredido.
Asimismo, aseguró que no vio directamente el ataque principal: «Nunca vi a Thomsen ni a Fernando. Escuchaba gritos, mucho quilombo. Fue un segundo que pasó todo», expresó, al tiempo que indicó que no dimensionó lo que estaba ocurriendo en ese momento.
En relación al audio que envió tras el hecho, en el que utilizó la palabra «caducó», manifestó que no recuerda con claridad ese momento y lo atribuyó al estado de shock. «No podía creer por qué me referí de esa manera», sostuvo.
El joven también cuestionó la estrategia de su defensa durante el juicio, a cargo del abogado Hugo Tomei. «Quería contar lo que pasó, pero me dijeron que no hacía falta. Me sentí mal defendido», afirmó, al tiempo que criticó la decisión de mantener una postura unificada entre todos los imputados: «No todos hicimos lo mismo ni tuvimos la misma participación».
Por último, Pertossi insistió en que, a su entender, no hubo intención de matar. «No fue un asesinato. Lo tomo como una tragedia, algo que se fue de las manos», concluyó.





