El presidente Javier Milei ha vuelto a generar controversia con sus recientes declaraciones sobre la inmigración. En una entrevista con el podcast francés 21 News, el mandatario estableció una dura distinción entre lo que él define como una «invasión» y la llegada de inmigrantes, aludiendo a la falta de adaptación cultural como un factor de riesgo para la sociedad.
La “invasión” y el Estado de bienestar
Durante la entrevista, Milei vinculó la libre circulación de personas a dos factores clave. El primero, y uno de sus puntos recurrentes, es la existencia del Estado de bienestar. Según el presidente, este sistema crea un desequilibrio donde «hay algunos que pagan y otros que se benefician», lo que, a su entender, distorsiona el flujo migratorio.
Sin embargo, su punto más polémico fue el cultural. Milei fue tajante: si un inmigrante se adapta a la cultura del país que lo recibe, «no es ningún problema». El conflicto surge, para él, cuando esa adaptación no ocurre. «El problema es que si no se adapta a tu cultura, entonces es una invasión», afirmó.
Para ilustrar su postura, el presidente describió un escenario hipotético en el que una comunidad ve alterada su base cultural por la llegada masiva de personas con ideas diferentes. «Vos les das igualdad de derechos y van a una votación y te cambian y entonces ahora vos no podés tener tu base cultural que traías porque tuviste una invasión», explicó. Finalmente, el mandatario concluyó que, aunque menos violenta que una invasión militar, este fenómeno «sigue siendo una invasión».





