La mutual de la UOCRA en Comodoro Rivadavia alcanzó este martes sus diez años de vida institucional, un aniversario que encuentra a la organización en un punto de madurez, pero también enfrentando los desafíos de un escenario económico hostil. Mario Moreno, referente de la entidad, fue el encargado de repasar el camino recorrido desde aquel inicio en el que un grupo de trabajadores decidió unir fuerzas para crear una red de contención propia.
En sus orígenes, la organización nació con un objetivo puramente sanitario, centrada en brindar asistencia médica a los obreros de la construcción. Sin embargo, con el paso de los años, esa semilla inicial evolucionó hasta convertirse en una estructura de beneficios mucho más amplia. Actualmente, la mutual no solo gestiona ayudas de salud, sino que ha tejido una red de convenios con comercios y servicios que se extiende por Comodoro Rivadavia, Sarmiento, Esquel y el norte de Santa Cruz, facilitando desde el acceso a útiles escolares hasta descuentos en diversos rubros para las familias trabajadoras.
Este crecimiento institucional, que Moreno define como un avance significativo en la calidad de vida de los afiliados, choca hoy con una realidad estadística preocupante debido a la caída de la actividad en el sector. La crisis económica y el aumento del desempleo han provocado una drástica reducción en el padrón de socios. De aquel pico histórico de 4.000 afiliados que supo tener la institución, hoy la cifra se sitúa en torno a los 1.200 miembros activos, lo que refleja el complejo momento que atraviesa la industria de la construcción.
A pesar de este retroceso numérico, el espíritu de la conmemoración se mantuvo firme en la voluntad de resistir y adaptarse. Moreno aseguró que, pese al contexto adverso, el compromiso social de la mutual permanece intacto, enfocando sus esfuerzos en sostener los beneficios vigentes y buscar nuevas alternativas para acompañar a los trabajadores que aún permanecen en actividad.
El balance de esta primera década deja como saldo una institución consolidada territorialmente y con una infraestructura de servicios probada, cuya misión principal para los años venideros será navegar la inestabilidad económica sin perder la esencia solidaria que le dio origen hace diez años.





