Durante la audiencia de constitución de querellante, la querella presentó testimonios estremecedores sobre la conducta de la madre. Aseguran que el niño sufrió violencia física y psicológica desde sus primeros meses de vida.
El proceso judicial por la muerte de Ángel López, el niño de cuatro años fallecido en un contexto de extrema violencia en Comodoro Rivadavia, sumó este martes capítulos de una crueldad difícil de digerir. En el marco de la audiencia para que la familia paterna sea admitida como querellante, surgieron detalles sobre los antecedentes de Mariela Altamirano, la madre del menor, que reconfiguran la acusación por violencia familiar y homicidio.
La jornada, desarrollada en la Oficina Judicial, contó con la presencia física del padrastro del niño, Michel González, mientras que Altamirano siguió las instancias de forma virtual desde el Instituto Penitenciario Provincial de Trelew, donde permanece detenida. El foco de la audiencia estuvo puesto en ampliar la base de pruebas y testimonios para robustecer la imputación contra ambos sospechosos.
Un escenario de violencia sostenida
El abogado Roberto Castillo, quien representa al padre biológico del nene, reveló datos recolectados en nuevas entrevistas incorporadas al expediente. Según el letrado, el calvario de Ángel no fue un hecho aislado, sino el resultado de una «violencia sostenida y sistemática» que lo acompañó prácticamente desde su nacimiento.
Sin embargo, el dato más perturbador surgió al reconstruir el periodo de gestación. Castillo afirmó que, de acuerdo con los testimonios obtenidos, Altamirano habría manifestado conductas violentas incluso antes de que el niño naciera. «Durante el embarazo, se propinaba golpes en la panza durante ataques de ira», detalló el abogado, sugiriendo que el rechazo y la agresión hacia la víctima fueron constantes.
Testimonios omitidos
La querella hizo hincapié en que muchas de las declaraciones que hoy salen a la luz no fueron debidamente valoradas en la denuncia inicial. Según los nuevos aportes, el padre de la víctima ya había manifestado su temor por la integridad del pequeño, describiendo episodios donde la madre le propinaba golpes de puño en la cabeza o utilizaba elementos contundentes para agredirlo.
A pesar del impacto de estas revelaciones, el magistrado a cargo de la audiencia decidió no profundizar en estos detalles específicos en esta instancia, recordando que la valoración de las pruebas y la expansión de las declaraciones testimoniales se realizarán en etapas posteriores del proceso penal.
El caso de Ángel López ha generado una profunda conmoción en la sociedad comodorense, no solo por el trágico desenlace, sino por la cadena de alertas y denuncias de violencia que, trágicamente, no lograron evitar la muerte del menor. Con la incorporación de la familia paterna como querellante, se espera que la investigación avance hacia una reconstrucción integral de los abusos que sufrió el niño hasta sus últimos días.




