En un documento de fuerte contenido social y técnico, la Iglesia Católica, junto a Cáritas Argentina y las comisiones de Pastoral Social y Carcelaria, manifestó su firme oposición al proyecto de Ley que busca reducir la edad de imputabilidad en el país. Bajo el lema «Bajar la edad no baja el delito», la institución envió una misiva a los legisladores nacionales fechada el 8 de febrero, fundamentada en su labor diaria en barrios populares y centros barriales.
La postura eclesial se suma a las críticas de organismos internacionales como UNICEF, que también ha solicitado que cualquier reforma se alinee con los estándares de derechos humanos y el sistema de protección integral de la niñez.
En el escrito de seis páginas, los referentes de la Iglesia reconocieron haber participado de las comisiones parlamentarias, pero lamentaron que sus observaciones no fueran tomadas en cuenta. “Hemos sido escuchados, sin embargo, no vemos reflejados nuestros aportes en el proyecto”, señalaron, calificando la iniciativa actual como una «propuesta simplificadora» para un problema complejo.
Uno de los ejes de la crítica es la falta de infraestructura y presupuesto. La Iglesia cuestionó si el Estado realmente puede garantizar tratamiento psicológico, salud mental y capacitación laboral en el actual contexto de recortes sociales. “¿Estamos preparados para ello o se debe prever un tiempo prudencial antes de modificar el régimen vigente?”, interpelaron los obispos.
El documento derriba algunos mitos sobre la inseguridad juvenil con datos concretos:
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Baja incidencia: Según las estadísticas citadas, la participación de adolescentes de entre 12 y 17 años representa apenas el 0,42% del total de los delitos cometidos en el país.
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Naturaleza de los hechos: La gran mayoría son delitos contra la propiedad y no hechos de extrema violencia.
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Comparativa regional: Se destacó que los países con edades de imputabilidad más bajas suelen registrar tasas de homicidios más altas, mientras que Argentina, con su límite en los 16 años, se mantiene entre los menos violentos de la región.
El camino de la Justicia Restaurativa
Como contrapropuesta, la Iglesia instó al Congreso a enfocarse en la Justicia Restaurativa para los jóvenes mayores de 16 años. Según la experiencia territorial y los estándares internacionales, este enfoque centrado en la reparación del daño y la inclusión social reduce la reincidencia a niveles cercanos a cero.
“El ingreso temprano al sistema penal no solo no resuelve el problema, sino que profundiza el daño”, concluye la misiva, que reclama un cambio de paradigma hacia políticas de educación, oportunidades y esperanza en lugar de medidas meramente punitivas.





