La disminución del precio internacional del petróleo tras la tregua alcanzada entre Estados Unidos e Irán volvió a instalar la expectativa de una posible reducción en el valor de los combustibles en Argentina. Sin embargo, especialistas del sector coinciden en que, si bien el escenario es favorable, cualquier baja en los surtidores demoraría al menos algunos meses.
El barril de Brent, referencia para el mercado argentino, retrocedió hasta ubicarse por debajo de los 72 dólares, luego de haber alcanzado valores considerablemente más altos durante el conflicto en Medio Oriente. La caída también se reflejó en el crudo WTI, que descendió por debajo de los 70 dólares por barril.
La baja estuvo impulsada por la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas de transporte de petróleo del mundo, y por el acuerdo de cese de hostilidades entre Washington y Teherán, factores que redujeron la preocupación por posibles interrupciones en el suministro global.
Pese a este nuevo escenario, las petroleras no prevén trasladar de inmediato la baja internacional a los precios locales. Durante los meses de mayor volatilidad, YPF implementó un mecanismo de amortiguación para evitar fuertes aumentos en los surtidores, absorbiendo parte del incremento del precio del crudo. Ese esquema finalizó este domingo y ahora las empresas buscan recuperar el margen que resignaron durante ese período.
Fuentes del sector indicaron que los valores actuales de los combustibles todavía reflejan un precio internacional del petróleo superior al vigente. Por ese motivo, consideran que primero deberá compensarse esa diferencia antes de analizar una eventual reducción para los consumidores.
En la misma línea, analistas energéticos estiman que, si el Brent se mantiene estable cerca de los 70 dólares por barril, una baja podría comenzar a reflejarse en los surtidores dentro de aproximadamente dos meses. No obstante, ese plazo dependerá de la evolución del mercado internacional y de la estabilidad del precio del crudo.
La caída del petróleo también podría tener impacto sobre la inflación. Un informe del Banco Galicia sostiene que una reducción cercana al 20% en el precio de los combustibles permitiría disminuir alrededor de 0,9 puntos porcentuales el índice inflacionario del mes en que se aplicara.
Al mismo tiempo, el Gobierno nacional analiza cómo avanzar con la actualización de los impuestos a los combustibles, que registran un importante atraso. Un menor costo internacional del crudo podría facilitar esa normalización sin que implique nuevas subas para los consumidores.
Mientras tanto, las principales petroleras mantienen una postura cautelosa. YPF continúa priorizando sus planes de inversión, mientras que el resto de las compañías espera la evolución del mercado antes de definir posibles cambios en los precios. Por ahora, aunque el petróleo volvió a niveles previos al conflicto, una baja en los combustibles aún no tiene una fecha confirmada.





