Un joven de 20 años fue aprehendido en plena madrugada tras descartar varias bolsas con objetos de dudosa procedencia en la calle Alsina. Tras ser descubierto escondido en un patio particular, agredió verbalmente a los uniformados y se negó a identificarse.
La madrugada del pasado fin de semana dejó una escena insólita y de extrema tensión en la vía pública, cuando un control policial rutinario derivó en una persecución corta, vecinos indignados y un sospechoso fuera de sí. El reloj marcaba exactamente las cuatro de la mañana y un patrullero realizaba tareas de prevención sobre la calle Alsina, entre Chaco y Camino Centenario, cuando la actitud de un transeúnte encendió todas las alarmas.
Al percatarse de la presencia de los uniformados, T. G. G., de 20 años, adoptó una postura evasiva y desesperada: soltó de golpe las pesadas bolsas que cargaba entre sus manos y emprendió una veloz huida, escabulléndose hasta ingresar de manera ilegal en el patio de una vivienda vecina para intentar ocultarse.
Descubierto por los dueños de casa y furiosa resistencia
La fuga del sospechoso duró pocos segundos. La maniobra no pasó en absoluto desapercibida para los propietarios del domicilio, quienes al escuchar ruidos extraños salieron de inmediato al cruce y lo increparon al descubrir a un extraño merodeando en su propiedad privada.
Ante la alerta de los dueños, el personal policial intervino con rapidez para asegurar el perímetro y proceder a la aprehensión formal del joven. Lejos de mostrar arrepentimiento o colaborar con las autoridades, el implicado desató una fuerte resistencia: se negó rotundamente a brindar su identidad y desafió a pelear a los efectivos en plena calle, exigiendo un enfrentamiento físico mientras increpaba al personal de seguridad.
Botín sin dueño y una pronta liberación
Una vez controlada la situación, los efectivos procedieron a revisar las bolsas que el sospechoso había descartado durante su huida inicial. En su interior hallaron varios objetos en óptimo estado de conservación, aunque hasta el momento de su aprehensión no se registraron denuncias formales ni víctimas que se hubieran presentado a reclamar dichos elementos.
Tras cumplir con los protocolos de rigor —incluyendo la revisión médica preventiva— y ser notificado formalmente por las diversas infracciones al Código de Convivencia, el joven imputado recuperará la libertad en las próximas horas, mientras la Justicia investiga el origen de los bienes abandonados.




