El diputado nacional y vicepresidente de la Comisión de Energía, Juan Pablo Luque, encendió las alarmas ante una inminente reforma energética del Ejecutivo que promete asestar un golpe letal al bolsillo de los habitantes del sur argentino. Según denunció el legislador, el nuevo esquema oficial despojaría a la Patagonia de las protecciones vigentes, disparando las boletas de gas hasta un 80% y las de luz un 50%.
El fin del beneficio integral
La preocupación central radica en el cambio de la metodología del subsidio. Mientras que hoy el beneficio se aplica de forma integral, la propuesta del Gobierno nacional pretende cubrir únicamente el costo del gas en origen, dejando a la deriva los costos de transporte, distribución e impuestos.
Para Luque, este movimiento “desnaturaliza el sentido del beneficio”, ya que impactaría de lleno en la clase media patagónica. Con un tope de ingresos fijado en 3,3 millones de pesos mensuales para acceder a la asistencia, miles de hogares quedarían excluidos de un plumazo.
«El frío no es un lujo»
Frente a la ofensiva oficialista, Luque presentó en el Congreso un proyecto de ley que busca blindar y ampliar los subsidios, especialmente para quienes dependen exclusivamente de la electricidad para no congelarse.
“Hoy hay familias que pagan tarifas exorbitantes por no poder acceder a otra fuente de calefacción. Es necesario adecuar el esquema tarifario a la realidad de nuestra región”, explicó el diputado, haciendo hincapié en las localidades sin red de gas natural.
El legislador fue tajante respecto a la insensibilidad de aplicar medidas uniformes en un país con climas tan extremos:
“El frío no se negocia. No podemos aplicar las mismas reglas en todo el país cuando las condiciones son tan distintas”.
Un llamado a la resistencia regional
La advertencia de Luque no solo es técnica, sino política. El diputado sostiene que el nuevo esquema dejaría “desprotegidos a miles de hogares” en provincias como Chubut, donde el consumo energético elevado es una cuestión de supervivencia y no de confort.
“Muchas familias hoy destinan un gran porcentaje de sus ingresos a pagar los servicios, sobre todo de energía eléctrica. El subsidio en la Patagonia es necesario porque el frío no es una elección y el consumo no es un lujo, es una realidad de muchos meses”, sentenció.
Finalmente, el referente patagónico cerró con un mensaje directo a la Casa Rosada: “Mientras desde el Congreso trabajamos en propuestas para aliviar el impacto de las tarifas, el Gobierno nacional avanza con medidas que perjudican directamente a quienes vivimos en el sur. Es una situación que los patagónicos no podemos permitir”.





