Con el cierre de la Copa del Mundo, la tregua social llega a su fin en el plano político y gremial. En las últimas horas, la Confederación General del Trabajo (CGT) selló un acuerdo estratégico con las dos vertientes de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA) y la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) para activar un renovado plan de lucha en rechazo a las políticas económicas de la gestión de Javier Milei.
La hoja de ruta se definió tras un hermético encuentro en la histórica sede central de la calle Azopardo. La reunión estuvo encabezada por el triunvirato de la CGT, compuesto por Cristian Jerónimo (Vidrio), José Sola (Seguro) y Octavio Argüello (Camioneros), quienes recibieron a los líderes sindicales Hugo «Cachorro» Godoy (CTA-Autónoma) y Roberto Baradel (CTA-Trabajadores) con el objetivo de unificar la fuerza de los sectores formales e informales de la economía.
Presión salarial y una cita clave en Córdoba
El primer punto de inflexión en la agenda pública será una movilización masiva hacia las calles apenas el Gobierno formalice la próxima convocatoria para discutir el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Desde el arco sindical argumentan que el poder adquisitivo ha sufrido un deterioro insostenible y buscan condicionar la negociación desde la calle.
Por otra parte, la estrategia gremial buscará una fuerte legitimación social e institucional a principios de la primavera. Las autoridades sindicales confirmaron que confluirán de manera conjunta en la Semana Social, el evento clave convocado por la Comisión Episcopal de la Iglesia Católica que se desarrollará los días 4, 5 y 6 de septiembre en la ciudad de Córdoba. Este encuentro adquirirá un peso político singular, ya que servirá como la antesala de la postergada e histórica visita del papa León XIV a la Argentina, programada para el mes de noviembre.
El camino hacia la huelga nacional
Respecto a la posibilidad de activar un nuevo paro general —una medida que sobrevuela el escenario político desde hace semanas—, la conducción de la CGT adelantó que la huelga general ya forma parte de la planificación estratégica, aunque prefirieron no fijar una fecha estipulada en el calendario inmediato.
De acuerdo con lo consensuado por los dirigentes, la huelga no será una acción aislada sino el emergente de un proceso de escalada que incluirá:
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Acciones sectoriales: Realización de asambleas permanentes en los lugares de trabajo y manifestaciones sorpresivas.
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Campaña pública: Despliegue de reclamos y fuerte presencia en los medios de comunicación para instalar la agenda de las centrales obreras.
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Marcha Federal: La construcción a mediano plazo de una gran movilización que logre nuclear y coordinar a todo el arco político y social de la oposición.





