Una situación de extrema tensión y vulnerabilidad se vivió ayer en las instalaciones de la delegación local de la obra social SEROS, luego de que una afiliada denunciara públicamente haber sido víctima de un violento episodio de maltrato por parte de un empleado administrativo del organismo.
Según la información recogida, el hecho ocurrió mientras la mujer intentaba gestionar una serie de trámites de rutina. La denunciante se encontraba en una condición física delicada, debido a que había recibido el alta médica de manera reciente tras haber sido sometida a una intervención quirúrgica.
De acuerdo con el relato de la damnificada, el trabajador estatal la expuso a una serie de destratos, gritos y humillaciones frente a la mirada del resto de los vecinos que esperaban ser atendidos y de los propios compañeros de trabajo del agresor. La situación escaló a tal punto que el empleado administrativo habría amenazado formalmente a la mujer con utilizar la fuerza pública y hacerla retirar del edificio mediante la intervención de los efectivos de la Policía de la Provincia.
La víctima manifestó haber experimentado una profunda sensación de indefensión y desamparo institucional, considerando que se trata de una entidad de salud que debe velar por el bienestar de sus beneficiarios, especialmente de aquellos que atraviesan procesos de recuperación médica.
Acciones legales en puerta
El caso generó un inmediato repudio en el entorno familiar de la afiliada, quienes consideraron el episodio como un acto de violencia institucional y de falta de empatía extrema. Ante la gravedad de los hechos descritos, confirmaron que no se limitarán a un reclamo administrativo interno.
Fuente: Silvina Cabrera





