Una investigación por estafas telefónicas a jubilados derivó en un masivo operativo policial en la zona norte. Dos viviendas que habían sido usurpadas fueron recuperadas y se secuestraron elementos clave para la causa.
La tranquilidad del barrio Standart Centro se vio interrumpida por un importante despliegue de la División Policial de Investigaciones (DPI), tras una serie de denuncias por estafas bajo la modalidad de «cuento del tío» que afectaron a varios adultos mayores de la ciudad. El operativo, que contó con el apoyo del GEOP y la Guardia de Infantería, puso el foco en dos domicilios de la calle Código 2435 que funcionaban como base operativa de los delincuentes.
El rastro del engaño
La pesquisa, liderada por el Ministerio Público Fiscal, logró conectar los llamados extorsivos y las maniobras de engaño con los ocupantes de estas viviendas. Según informaron las autoridades, los estafadores contactaban a jubilados simulando ser familiares o empleados bancarios para despojarlos de sus ahorros mediante ardides financieros. El seguimiento de cámaras de seguridad y entrecruzamiento de datos telefónicos fue determinante para localizar los inmuebles.
Durante los allanamientos, el personal policial no solo buscaba pruebas del fraude, sino que procedió a la restitución de las propiedades a sus dueños originales. Se constató que ambos inmuebles habían sido usurpados y eran utilizados como refugio por personas vinculadas al ambiente delictivo.
Secuestros y desalojo
Como resultado de las irrucciones, se incautaron teléfonos celulares, dispositivos de almacenamiento digital y documentación de interés que permitirán profundizar la ruta del dinero obtenido en las estafas. Al finalizar las diligencias, la Justicia ordenó el desalojo inmediato de los ocupantes ilegales, permitiendo que los propietarios legítimos retomaran el control de sus casas bajo custodia policial.
Desde la jefatura de la DPI recordaron la importancia de que los adultos mayores no brinden datos personales ni entreguen dinero a desconocidos que llamen por teléfono, remarcando que este procedimiento es un paso crucial para desarticular a una de las bandas que venía castigando al sector pasivo en la zona norte.
Fuente: El Patagónico





