La hermana de la víctima reveló en televisión nacional que existen perfiles genéticos sin identificar. Exigen que la justicia no archive la causa tras el suicidio del principal sospechoso.
A casi dos meses del femicidio que conmocionó a Comodoro Rivadavia, la familia de Valeria Schwab (38) rompió el silencio con una revelación que podría cambiar el rumbo de la investigación. En una entrevista con América TV, Jessica Schwab, hermana de la mujer asesinada en el Paseo Costero de Kilómetro 3, confirmó la existencia de material genético de terceras personas que aún no han sido identificadas por la justicia.
Pruebas genéticas bajo la lupa
La querella familiar sostiene que la hipótesis de un autor único —encarnada en el albañil Jonathan Chacano, quien se quitó la vida poco después del crimen— es insuficiente ante las pruebas científicas. Según detalló Jessica, los peritos detectaron una compleja mezcla de perfiles en el cuerpo de la víctima y en las pertenencias del sospechoso.
“En la mano derecha de Chacano se encontraron tres ADN y en la izquierda cuatro. Además, se halló un bóxer con material genético que no le pertenece a él. Ese perfil sigue sin identificar”, precisó Schwab ante las cámaras.
Asimismo, aclaró que bajo las uñas de Valeria se encontró una mezcla genética que pertenece tanto a ella como a Chacano, lo que confirmaría un forcejeo, pero no descarta la presencia de cómplices. La familia insiste en que Valeria, una mujer atlética y con entrenamiento físico, no pudo haber sido reducida por un solo atacante, considerando que la autopsia reveló una muerte por asfixia mecánica y múltiples golpes en el torso.
El pedido de justicia
El principal temor de los allegados es que el Ministerio Público Fiscal decida archivar el expediente debido a la «extinción de la acción penal» por la muerte del imputado. Sin embargo, ante la aparición de estos nuevos perfiles masculinos, la familia solicitó formalmente constituirse como querellante y pidió que se analicen registros fílmicos donde se mencionaría la participación de otros involucrados.
«Si hay ADN de otros hombres, queremos que se investigue. No vamos a permitir que la causa se cierre sin saber quiénes más estuvieron ahí esa tarde», sentenció Jessica Schwab. La familia aguarda ahora la fijación de una audiencia clave para garantizar que la investigación continúe «hasta las últimas consecuencias».





