Este jueves se llevó a cabo una audiencia judicial decisiva en la causa que investiga el asesinato de Mariana Calfuquir. Durante el encuentro, se formalizaron las acusaciones contra los principales imputados, los hermanos Mayco y Juan Julio Serrano. El dato más fuerte de la jornada fue la confesión de Mayco, quien rompió el silencio y admitió haber gatillado el arma, aunque intentó despegarse de la hipótesis criminal de los investigadores.
«Fui el autor de los disparos», declaró Serrano ante el juez, justificando su accionar bajo el argumento de haber actuado por «miedo» y negando rotundamente pertenecer al ambiente delictivo. Sin embargo, su versión choca de frente con la tesis del Ministerio Público Fiscal.
El móvil: una deuda económica, violencia y la sombra de las drogas
Tras la resolución de la audiencia, el fiscal a cargo del caso, Ariel Corredera, dialogó con los medios de prensa y brindó detalles sobre el trasfondo del crimen, confirmando que la principal línea investigativa apunta a un conflicto financiero previo.
«Existía un contexto previo, una deuda de dinero entre un hombre de apellido Uribe y la familia Serrano», detalló el funcionario judicial.
Según la reconstrucción fiscal, Uribe acudió al domicilio de los acusados a reclamar el dinero que uno de ellos le debía. En medio de esa violenta disputa se efectuaron los disparos: uno de los proyectiles impactó directo en la cabeza de Mariana Calfuquir, provocándole la muerte. Respecto a qué originó esa deuda, el fiscal Corredera se mostró cauto pero contundente: «Las drogas son una línea de investigación, el trasfondo de la deuda aún no lo conocemos con certeza».
Pacto de silencio: el temor de los vecinos traba la causa
El fiscal también expuso las severas complicaciones que enfrenta el equipo de investigación para sumar declaraciones al expediente, debido al clima de hostilidad y peligro que se respira en el barrio donde ocurrió el homicidio.
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Existe un marcado «muchísimo temor» entre los habitantes de la zona para testificar.
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La fiscalía reconoció encontrarse con serios «obstáculos» para avanzar en la recolección de pruebas testimoniales.
Imputaciones y prisión preventiva para los Serrano
Pese a las trabas y a la versión alternativa del confeso tirador, la fiscalía logró que el juzgado autorizara y formulara los cargos tal como lo pretendía, abriendo ahora un plazo técnico de 6 meses para cerrar la investigación definitiva.
La situación procesal de los hermanos quedó definida de la siguiente manera:
Mayco Serrano
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Imputación: Homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor.
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Medida: Se le dictaron 6 meses de prisión preventiva.
Juan Julio Serrano
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Imputación: Homicidio agravado por el empleo de arma de fuego, en calidad de partícipe necesario.
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Medida: Se le dictaron 2 meses de prisión preventiva.





