A horas de afrontar el cuarto partido de la final de la Liga Nacional de Básquet ante Quimsa, el entrenador de Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, Pablo Favarel, habló con Radio del Sur 97.1 y destacó el presente del equipo, valoró el trabajo realizado durante toda la temporada y aseguró que, más allá de cómo termine la serie, el conjunto patagónico ya logró algo extraordinario.
El «Verde» lidera la final por 3-0 y este sábado tendrá la posibilidad de consagrarse campeón por segunda vez en su historia. Sin embargo, el entrenador remarcó que el plantel mantiene la calma y el foco puesto en el próximo compromiso.
«Por un lado hay tranquilidad por el desempeño que está teniendo el equipo, pero también mesura porque el trabajo todavía no está terminado. Tenemos que ganar un partido más y eso implica esfuerzo, concentración y no relajarse», afirmó.
Favarel señaló que uno de los momentos clave de la temporada fue la incorporación del pivote ecuatoriano Bryan Carabalí, quien llegó con el torneo ya iniciado y terminó transformándose en una pieza fundamental.
«La llegada de Carabalí le dio al equipo un giro de 180 grados. Nos volvimos mucho más sólidos defensivamente, mejoramos en el contraataque y empezamos a ganar con mayor contundencia», explicó.
No obstante, el entrenador consideró que el verdadero cambio mental del equipo se produjo durante una gira por Formosa y Corrientes, donde Gimnasia consiguió tres victorias consecutivas que marcaron un punto de inflexión.
«Fue un momento definitorio en cuanto a la mentalidad y la ambición. El equipo se dio cuenta de que estaba para pelear contra cualquiera», recordó.
«Este equipo rompió la barrera del sonido»
Consultado sobre la dimensión de lo conseguido hasta el momento, Favarel fue contundente al señalar que el plantel ya dejó una huella independientemente del desenlace de la final.
«Este equipo rompió la barrera del sonido hace rato. Ya llegó a la estratósfera. Independientemente de cómo termine esta temporada, hace mucho que superó todos los límites», aseguró.
El entrenador también destacó el esfuerzo colectivo detrás de la campaña histórica que está protagonizando el club.
«El mérito es de mucha gente. Primero de los jugadores, que son los protagonistas, pero también del cuerpo técnico y de la dirigencia, que hacen todo lo posible para que el equipo llegue preparado a cada partido», sostuvo.
Los entrenadores que lo convencieron de llegar a Comodoro
En un tramo más personal de la entrevista, Favarel reveló quiénes fueron las personas que más influyeron en su decisión de asumir la conducción de Gimnasia cuando se encontraba trabajando en Asia.
«Principalmente Fernando Duró y Nicolás Casalánguida. Ellos pusieron mi nombre sobre la mesa y me convencieron de venir a Comodoro», contó.
El entrenador explicó que su llegada al club no estuvo motivada por una cuestión económica, sino por la posibilidad de crecer profesionalmente en una de las ligas más competitivas del continente.
«Si hubiese sido por una cuestión económica me habría quedado en Asia. Vine porque era una oportunidad para seguir desarrollándome en una liga tácticamente mucho más exigente», afirmó.
Con los pies sobre la tierra
Pese a la ventaja de 3-0 en la serie, Favarel evitó pensar más allá del partido de este sábado y dejó en claro que el único objetivo es cerrar la final en casa.
«No estamos pensando en un eventual quinto o sexto partido. Estamos pensando únicamente en ganar el sábado», remarcó.
Con el respaldo de un Socios Fundadores colmado y la ilusión de toda una ciudad, Gimnasia buscará este sábado escribir una nueva página dorada en su historia y alcanzar una consagración que Comodoro Rivadavia espera desde hace dos décadas.





