El presidente del Colegio de Geólogos de Chubut, Fernando Locci, en diálogo con Radio del Sur 97.1, advirtió que el derrumbe registrado en la ladera sur del cerro Hermitte aún se mantiene activo y con posibilidades de reactivarse en los próximos meses, por lo que recomendó no volver a habitar ni urbanizar el área afectada.
Locci remarcó que el fenómeno no es sorpresivo, ya que había sido estudiado y advertido desde hace más de dos décadas. «Estas situaciones ya habían sido anunciadas, estudiadas y evaluadas. A la luz de los hechos, al no seguir las recomendaciones que se hicieron en su momento, hoy tenemos esta emergencia que está afectando a gran parte de las familias del barrio General Mosconi», sostuvo.
El geólogo explicó que el deslizamiento presenta características complejas y prolongadas en el tiempo. «No es un evento puntual. Es una situación que probablemente se prolongue durante una buena cantidad de tiempo, al menos en lo que respecta a la ladera sur del cerro Hermitte», indicó.
Según detalló, el movimiento del terreno no se ha detenido, sino que continúa con un lento reacomodamiento, imperceptible a simple vista. «El proceso actual todavía se mantiene activo y con posibles reactivaciones a futuro, incluso sin necesidad de esperar la temporada de lluvias», alertó.
Uno de los factores más preocupantes es la presencia de agua, tanto superficial como subterránea, que agrava la inestabilidad del suelo. «El agua que ingresa por las fracturas lubrica la base del deslizamiento, le quita cohesión al terreno y disminuye las fuerzas que resisten el movimiento de la masa inestable», explicó Locci, quien además mencionó la formación de lagunas por pluviales obstruidos en sectores cercanos, lo que incrementa el riesgo.
En este marco, el presidente del Colegio de Geólogos recordó que ya en 2002 y 2003 existían informes técnicos que recomendaban limitar el crecimiento urbano y aplicar medidas de mitigación en la zona.
«Se planteaba instrumentar el área como a un paciente crítico, con monitoreo permanente mediante perforaciones, medición de niveles de agua e inclinómetros. Eso no se hizo», lamentó.
La situación actual, señaló, es aún más grave. «Hoy el paciente pasó a un estado crítico. Revertir este cuadro es muy difícil», afirmó, y agregó que será necesario evaluar también el impacto en barrios linderos que, si bien no fueron afectados directamente, podrían sufrir reacomodamientos laterales del sistema geológico.
Locci fue categórico respecto al futuro de la zona núcleo del derrumbe: «Es claro que el área afectada y sus alrededores no deben urbanizarse bajo ningún punto de vista».
En ese sentido, consideró que el desalojo preventivo es una medida razonable mientras se obtienen datos cuantitativos que permitan un diagnóstico definitivo.
Finalmente, el geólogo expresó su preocupación por la falta de consulta a los organismos especializados. «En más de diez años como presidente del Colegio de Geólogos, nunca fui convocado por ningún intendente, secretario o funcionario para asesorar sobre estas cuestiones», afirmó.
«Ojalá alguna vez podamos hacer políticas públicas con sustento científico. El conocimiento está, pero hay que escucharlo», concluyó.





