El conductor se disponía a iniciar el viaje hacia Mar del Plata cuando fue interceptado por la CNRT. Le suspendieron la licencia de forma inmediata.
Un viaje que podría haber terminado en tragedia fue desactivado a tiempo en la Terminal de Ómnibus de Comodoro Rivadavia. Durante un operativo de control de rutina, agentes de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) detectaron que el chofer de una unidad de larga distancia, que debía partir con destino a Mar del Plata, no estaba en condiciones de conducir tras dar positivo en el test de alcoholemia.
Tolerancia cero al volante
El procedimiento se realizó minutos antes de que los pasajeros subieran a la unidad. Al tratarse de un conductor profesional, la normativa exige alcohol cero, una regla que fue vulnerada y que derivó en una respuesta drástica por parte de las autoridades:
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Desafectación inmediata: El chofer fue apartado del servicio antes de encender el motor.
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Suspensión de licencia: Se le retiró el carnet profesional y quedó inhabilitado para conducir hasta que se resuelvan los pasos administrativos y legales.
El riesgo: El servicio debía cubrir una ruta de cientos de kilómetros que une Comodoro con la ciudad balnearia, un trayecto que demanda máxima atención y aptitud psicofísica.
Seguridad en las rutas
Desde la CNRT destacaron que estos operativos preventivos son «habituales y obligatorios» en las cabeceras de todo el país. La intervención rápida permitió que la empresa de transporte deba buscar un reemplazo para cumplir con el itinerario, garantizando que los pasajeros viajen bajo los estándares de seguridad exigidos por la ley.
Este caso vuelve a poner el foco en la importancia de los controles presenciales en las terminales patagónicas, puntos neurálgicos donde la seguridad vial es la única barrera frente a posibles siniestros en las extensas rutas nacionales.





