La Seccional Primera de Policía avanzó con firmeza tras el repudiable choque y vuelco ocurrido en la madrugada del lunes en pleno centro de la ciudad. El foco de la noticia se trasladó por completo al plano institucional: las autoridades policiales iniciaron de oficio actuaciones administrativas sumarias contra el efectivo implicado, quien conducía presuntamente en estado de ebriedad al momento de destruir un auto estacionado.
Desde la Jefatura confirmaron que el proceso interno busca determinar las responsabilidades del agente y aplicar las máximas sanciones correspondientes, las cuales, ante la gravedad del hecho y el peligro en el que puso a terceros, podrían derivar en su destitución definitiva de la fuerza.
La investigación interna
El detonante de la medida disciplinaria fue la confirmación del presunto estado de ebriedad del conductor. Si bien el policía se encontraba en su día de franco de servicio, el reglamento interno de la institución provincial castiga severamente las conductas particulares que afecten el prestigio y el decoro de la fuerza de seguridad.
El hecho que originó el sumario
El escándalo administrativo tiene su raíz en el violento siniestro registrado a las 6:00 de la mañana en la calle Sarmiento, casi 25 de Mayo. Allí, el efectivo, a bordo de un Volkswagen Bora, chocó contra un Peugeot 206 estacionado y terminó volcando sobre su lateral izquierdo.
El violento impacto movilizó a Bomberos Voluntarios y Defensa Civil, y dejó en evidencia una conducta negligente que ahora le costará al efectivo su carrera dentro de la institución.




