En diálogo con Radio del Sur 97.1, el coordinador del Servicio de Diagnóstico por Imágenes, Hugo Saavedra, destacó que se trata de una herramienta muy esperada, especialmente para niños pequeños, quienes suelen tener dificultades para completar este tipo de procedimientos.
El Hospital Regional de Comodoro Rivadavia incorporó la realización de resonancias magnéticas con anestesia y sedación, una prestación que permite ampliar la capacidad diagnóstica en pacientes pediátricos, personas con discapacidad y adultos que presentan dificultades para permanecer inmóviles durante el estudio.
«Era algo muy esperado por los pacientes pediátricos. La resonancia magnética requiere que el paciente permanezca quieto dentro del equipo y eso es prácticamente imposible en niños de dos o tres años. Gracias al circuito que se armó con el servicio de Anestesia pudimos implementar esta técnica de sedación», explicó.
La iniciativa comenzó con una prueba piloto durante mayo, cuando se realizaron estudios a nueve pacientes. En junio, el número creció significativamente y ya se efectuaron 28 resonancias con anestesia, reduciendo una lista de espera que rondaba los 55 pacientes.
Según detalló Saavedra, los estudios están orientados principalmente a diagnósticos neurológicos en niños.
«Generalmente se evalúan cuadros de convulsiones, epilepsia y distintas patologías neurológicas. También trabajamos con pacientes que presentan diferentes tipos de discapacidad», señaló.
El profesional remarcó que la inmovilidad del paciente es fundamental para obtener imágenes de calidad y lograr un diagnóstico preciso.
«Si el paciente se mueve, las imágenes salen borrosas y es muy difícil que el especialista pueda emitir un informe confiable. Hay estudios que duran entre 20 y 45 minutos, dependiendo de la zona a analizar, por eso la sedación permite completar correctamente todo el protocolo médico», indicó.
La evaluación previa queda a cargo de una médica anestesióloga, quien determina el procedimiento más adecuado para cada caso. Además, Saavedra destacó que se trata de una práctica segura siempre que se respeten las indicaciones médicas.
«La técnica de anestesia es segura, pero es fundamental cumplir con las normas que se les indican a las familias. Hemos tenido algunos casos en los que el estudio debió suspenderse porque no se respetó el ayuno requerido», advirtió.
Entre las principales recomendaciones figuran ocho horas de ayuno para pacientes que consumen leche materna o fórmula, además de restricciones alimentarias específicas para niños de mayor edad.
El coordinador explicó además que existe un protocolo integral que acompaña al paciente desde el ingreso hasta la recuperación posterior al estudio. Los padres pueden permanecer junto a sus hijos hasta que se concreta la sedación y vuelven a acompañarlos en la sala de recuperación una vez finalizado el procedimiento.
Antes de la incorporación de esta prestación, muchos pacientes debían ser derivados a centros privados para acceder a estudios de este tipo. Actualmente, el Hospital Regional realiza alrededor de 300 resonancias magnéticas por mes y recibe pacientes de distintas localidades de la región.
«Es el primer resonador público de Comodoro Rivadavia y de toda la Patagonia. Estamos trabajando para brindar soluciones tanto a la comunidad local como a pacientes que llegan desde Sarmiento, Río Mayo y otras localidades», destacó.
Finalmente, Saavedra subrayó el impacto que esta prestación tiene para el sistema sanitario provincial.
«Desde el Hospital Regional y el Servicio de Diagnóstico por Imágenes estamos trabajando arduamente para dar respuestas a la sociedad y mejorar el acceso a estudios de alta complejidad», concluyó.




