El administrador general de Recursos Hídricos del Instituto Provincial del Agua (IPA), Esteban Parra, analizó en Radio del Sur 97.1 la situación hídrica de Chubut y advirtió por la fuerte disminución de los caudales de los ríos Chubut y Senguer, en un contexto de sequía que se extiende desde hace casi dos años.
«Tenemos una merma que estaba en el orden de por debajo del 50% de un caudal medio», explicó Parra, y señaló que el fenómeno no se limita al último período de medición, sino que se viene arrastrando desde hace «18 o casi 20 meses de una sequía».
Según explicó, este escenario fue uno de los motivos que llevó a avanzar con la declaración de emergencia hídrica en la provincia y a reforzar el seguimiento de las distintas cuencas.
Menos agua por el cambio climático
Parra vinculó la situación con los efectos del cambio climático y sostuvo que los períodos de mayor o menor disponibilidad de agua tienden a presentarse de manera más extrema.
«El cambio climático está haciendo que estas situaciones que a veces se producían de años ricos, años pobres o años medios, se hagan un poco más extremos», afirmó.
En cuanto a las proyecciones para Chubut, advirtió que los caudales medios podrían reducirse entre un 7% y un 8% en el largo plazo.
«Todo está indicando que va a haber una disminución de los caudales medios del 8% en función de este cambio climático», sostuvo.
Además, recordó un dato que refleja la magnitud del escenario actual: el ingreso de agua al embalse del Dique Florentino Ameghino durante el último ciclo hidrológico fue el más bajo desde que existe esa represa.
La obra del lago Fontana, clave para regular el Senguer
En este contexto, una de las principales obras en marcha es la represa de regulación ubicada en la desembocadura del lago Fontana, que permitirá administrar los aportes de agua hacia el río Senguer.
Parra explicó que la obra tiene actualmente un avance aproximado del 45% y que su finalización está prevista para marzo o abril de 2027.
«Es un elemento de regulación que vendría a ser como una especie de caja de ahorro de agua», definió el funcionario.
La infraestructura permitirá almacenar agua durante los meses de mayor aporte, principalmente invierno y primavera, para utilizarla durante el período de mayor demanda.
«El mayor consumo está en el verano y el río trae agua generalmente en invierno y primavera. Entonces es guardar esa agua de invierno y primavera para tratar de utilizarla más en el período más crítico», explicó.
La obra es financiada por Nación y actualmente se encuentra en una pausa por la veda invernal. Parra estimó que los trabajos podrían retomarse cuando mejoren las condiciones climáticas.
Una situación que mejoró respecto del año pasado
A pesar del escenario de emergencia, el administrador de Recursos Hídricos aseguró que las condiciones actuales de las cuencas son mejores que las registradas durante el mismo período del año pasado.
«En estos últimos 30 o 40 días la situación ha sido mucho mejor que la del año pasado», señaló.
Según explicó, tanto en la cuenca del Senguer como en la del río Chubut se registraron mayores precipitaciones durante las últimas semanas.
De todos modos, remarcó que la situación requiere un seguimiento permanente y justificó la declaración de emergencia: «Hay que tenerlo cuidado, por eso se dictó la emergencia».
El IPA prevé realizar nuevas evaluaciones hacia mediados de octubre, una vez que finalice el período de mayores aportes de lluvia y nieve a las cuencas.





