Los productores alcanzados por la emergencia agropecuaria podrán acceder a una serie de beneficios fiscales y financieros destinados a aliviar el impacto de la crisis que atraviesa el sector.
Entre las medidas previstas se encuentran prórrogas y postergaciones en los vencimientos de impuestos nacionales, además de diferimientos en tributos patrimoniales y en el pago de ganancias vinculadas a la actividad agropecuaria.
También se implementarán planes especiales de regularización de deuda y tratamientos tributarios diferenciales para productores certificados por el Ministerio de Producción.
Otro de los puntos destacados es la suspensión o flexibilización de ejecuciones fiscales impulsadas por Agencia de Recaudación y Control Aduanero, junto con mecanismos de alivio para obligaciones tributarias mientras dure la emergencia.
En el plano financiero, los productores podrán acceder a nuevas líneas especiales de crédito, con tasas diferenciales sujetas a las condiciones de cada entidad bancaria.
Además, se prevé la suspensión o flexibilización de juicios y ejecuciones vinculadas a créditos agropecuarios, buscando brindar mayor previsibilidad y evitar que los productores profundicen su situación de endeudamiento durante el período de emergencia.
Las herramientas forman parte de un esquema de asistencia orientado a sostener la actividad productiva, garantizar la continuidad de los establecimientos rurales y acompañar a los sectores más afectados por la crisis agropecuaria.





