La flamante Ciudad Judicial de Comodoro Rivadavia, que congregó a las más altas esferas políticas y judiciales, sirvió de escenario para un fuerte llamado a la autocrítica y a la cercanía con los ciudadanos.
Comodoro Rivadavia. Tras más de dos décadas de espera, la Ciudad Judicial de Comodoro Rivadavia abrió finalmente sus puertas en un acto inaugural que reunió a destacadas figuras del ámbito judicial y político. El moderno complejo, diseñado para optimizar el acceso a la justicia al nuclear diversas dependencias, fue el telón de fondo de un evento encabezado por el gobernador Ignacio Torres, el presidente del Superior Tribunal de Justicia, Javier Raidan, y que contó con la significativa presencia del ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti.
La inauguración no solo fue un motivo de celebración, sino también un espacio para la reflexión crítica sobre el rol de las instituciones. Javier Raidan, presidente del Superior Tribunal de Justicia de Chubut, destacó el hito que representa la obra: «Estas políticas activas de poner en marcha este edificio, cuestión que no es tan simple, es un edificio que tiene que ir empezando muy de a poco y tiene un cronograma de 60 días en el que va a estar a pleno, por lo menos la parte que tenemos para inaugurar, es fundamental en la historia de la Patagonia, en la ciudad más importante del Conosur y es un hito en la historia».
Por su parte, el intendente de Comodoro Rivadavia, Othar Macharashvili, subrayó la importancia de aprender de los largos tiempos de ejecución de la obra. «En 30 días estarían mudándose, hay gente que se ha mudado a darle vida a esto, quiero remarcar que estas obras que llevaron 25 años debe darnos una reflexión, no debe volver a pasar, no debe volver a tener esta ciudad, esta región, este país, obras tan abandonadas», enfatizó. El intendente también aprovechó para recordar la necesidad de poner en valor otras obras emblemáticas como la Ruta Nacional N°3 y rindió homenaje al Dr. Marcelo Guinler, quien da nombre al edificio, y a todos los trabajadores que hicieron posible su concreción.
La intervención más contundente provino del ministro de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, quien abordó la «enorme desconexión entre las instituciones y la sociedad». «Aquí están los que se han esforzado para vivir en un lugar donde la inmensidad abruma. Me da la impresión de que esta obra, que es cierto ha durado muchos años, es un reflejo del esfuerzo continuado de generación en generación, así han hecho la Patagonia y hoy es una marca no sólo nacional, internacional», introdujo Lorenzetti. Acto seguido, profundizó en su preocupación: «Los poderes judiciales solemos señalar que estamos orgullosos de tener ciudades judiciales, pero el término Ciudad Judicial necesita ser explicado, no es una ciudad aislada. El Siglo XXI nos está sorprendiendo con un gran fenómeno que es muy novedoso, que es la enorme desconexión entre las instituciones y la sociedad». El ministro instó a una profunda autocrítica: «Todos los poderes del Estado tenemos que hacer una autocrítica, sobre todo el Poder Judicial. La gerencia en general está mirando a sí mismo, la sociedad percibe que la democracia ha dejado de ser para el pueblo, este es un fenómeno muy importante que no tenemos que ignorar. Ya no es una grieta entre sectores, sino entre las instituciones y la sociedad». Con un llamado a la acción, concluyó: «Es importante que tomemos la iniciativa y entendamos que somos un poder del Estado. Las justicias provinciales son la cara directa donde está la preocupación de nuestros ciudadanos, hagamos valer concretamente la protección que merecen nuestros ciudadanos, las leyes las tenemos pero tenemos que hacerlas realidad. Una Ciudad Judicial debe integrar a las personas».
TAMARA MORENO / LA OPINIÓN AUSTRAL.





