El interventor del Instituto de Seguridad Social y Seguros del Chubut (ISSyS), Rodrigo San Martín, anunció en diálogo con Radio del Sur 97.1 que el organismo presentará denuncias penales por irregularidades en el manejo de fondos durante la gestión anterior.
San Martín mencionó que se detectaron gastos por 200 millones de pesos en 2023, incluyendo compras para mejoramiento de complejos turísticos y la obra del edificio del ISSyS en Comodoro Rivadavia.
«En el caso del camping de Playa Unión, se destinaron 65 millones de pesos, pero cualquiera que lo conoce sabe que no están ahí», ejemplificó.
También mencionó que se pagaron 78 mil dólares en 2022 y 50 millones de pesos en 2023 por «arreglos, pinturas, cocinas y baños» en el edificio de la Asociación de Personal Jerárquico (APJ), que se encuentra en comodato gratuito con el ISSyS.
«Cuando les preguntamos a algunos jubilados, todos sabían que iban a terminar el edificio del PJ, ‘nosotros les compramos hasta el ascensor a ese edificio’ me decían los jubilados. La plata de los jubilados sirvió para terminar cuestiones edilicias. De hecho hoy estamos vendiendo autos, recortando fondos internamente», declaró.
Con respecto al edificio en Comodoro, fue consultado si era necesaria la obra, a lo que respondió que «no sabemos si era tan necesario hacer semejante edificio en Comodoro cuando el 60% de los jubilados están en el valle, luego el 40% restante está repartido entre Comodoro, Puerto Madryn y la cordillera».
El interventor del ISSyS también mencionó la suspensión de dos personas en Rawson por irregularidades en compras y la existencia de sobreprecios en la construcción del edificio de Comodoro Rivadavia.
«De hecho el Tribunal de Cuentas cuando se da inicio a esta obra, hace una observación en la cual le dice al directorio que no está en condiciones para hacer obra pública porque no están dedicados a eso; segundo, que el metro cuadrado que se había tenido en cuenta para hacer la obra estaba en sobreprecio; después al estar en déficit la caja, de dónde iba a salir ese dinero, aunque todo se planteó se continuó con la obra».
Por último, San Martín remarcó que el problema es que la obra del edificio nunca pasó por obra pública y se realizó directamente desde el ISSyS, lo cual no es su función.





