El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció el incremento en la morosidad familiar, pero descartó una intervención del Estado. Aseguró que la baja de la inflación y la renegociación con los bancos resolverán el problema.
El Gobierno nacional volvió a marcar postura frente al aumento en los niveles de endeudamiento y morosidad de las familias argentinas, descartando cualquier tipo de auxilio financiero estatal directo. Así lo afirmó este martes el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien ratificó que la resolución del conflicto debe darse exclusivamente entre particulares.
«Por supuesto somos sensibles al problema, no hay duda de que es un problema», admitió el portavoz durante su habitual conferencia de prensa. Explicó que el incremento en las moras obedeció a la volatilidad económica del año pasado, lo que impactó en la demanda de dinero y en las tasas de interés. Sin embargo, remarcó que las cifras recientes comienzan a mostrar una reversión de esa tendencia.
En sintonía con las declaraciones del presidente Javier Milei —quien había señalado previamente que las deudas responden a acuerdos voluntarios—, Ravier enfatizó el perfil ideológico de la gestión: «En este gobierno liberal sí creemos en las soluciones de mercado, de privados».
Negociación con bancos y baja de la inflación
Desde el Ejecutivo descartaron que el Ministerio de Economía contemple programas de asistencia financiera para los deudores golpeados por las tasas de interés. «Acá no hay plan platita para ir a ponerle dinero a los que tienen moras y que con eso paguen», aseveró Ravier de forma contundente.
Según detalló el vocero, la alternativa en marcha pasa por la negociación directa entre las entidades financieras y los clientes. «Tenemos a los bancos reuniéndose con personas físicas y jurídicas para refinanciar estas moras a tasas más bajas y plazos más largos», indicó.
Para el Gobierno, el principal aporte de la administración estatal para solucionar esta problemática es sostener el superávit para reducir la suba de precios. «El Gobierno mantiene el equilibrio fiscal porque cree que es el ancla para que baje la inflación, y esa es la herramienta que permite reducir el problema de las moras», concluyó el portavoz.





