Un joven de 22 años fue atacado a cuchillazos a la salida de un boliche en la ciudad de Mar del Plata, cuando intentó defender a su amigo de un asalto. Tras el ataque, la víctima, identificada como, Leandro Figueroa, fue sometido a una cirugía en la que perdió un riñón y le cortaron el intestino en cuatro partes.
Francisco Figueroa, padre de la víctima, contó que su hijo «no está bien», ya que recién ahora repara en todo lo sucedido, aunque el joven ya recibió el alta médica y se encuentra en su domicilio de Loma Hermosa, partido de 3 de Febrero.
«La vida de Leandro no va a ser la misma de siempre», aseguró.
El hombre contó que un amigo de Leandro lo llamó por teléfono para contarle que su hijo estaba grave. «Yo creo en Dios y confié que Leandro no se iba a morir», afirmó Francisco.
Además, el hombre pidió seguridad a los políticos y reprochó el accionar de la fiscal que lleva adelante la causa quien caratuló la investigación de «lesiones graves», cuando según él se trató de un «intento de homicidio».
«Háganse cargo de la calle, la delincuencia les ganó la calle«, reclamó Francisco a los políticos.
Leandro Figueroa contó que el ataque tomó lugar a la salida de un boliche. «Vi que le estaban robando a un amigo y me metí a defenderlo, quise separar… Nunca me imaginé que podían sacar un cuchillo. Pero cuando me di vuelta me apuñalaron”, describió el joven, según consignó el medio local La Capital de Mar del Plata.
Consultado sobre si tomó dimensión de la gravedad del ataque del que había sido víctima, Leandro respondió sin dudarlo.
“Sí, no lo podía creer. Y todavía no puedo creer lo que pasó. Me acuerdo de que empecé a llorar y a rezar para que Dios me salvara la vida. Me estaba muriendo“, remarcó.
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